La vida teatral en Écija se remonta al siglo XVII, concretamente al año de 1617, cuando el Cabildo de la Ciudad se planteó la necesidad de edificar una “Casa de Comedias”. Los miembros de la corporación, diputados, que fueron nombrados para dicho encargo, compraron unas casas en la calle de los Arquillos, comenzando las obras que finalizaron en el año de 1621, ampliándose dos años más tarde. En el de 1767 se plantearon cubrir el patio, cuyas obras finalizaron en 1772. El edificio se asemejaba a los Corrales de Comedias castellanos (nos puede servir de ejemplo el Corral de Comedias de Almagro (Ciudad Real) a que se contrae la fotografía adjunta), y tenía 12 varas de alto, tres pisos sostenidos por pilares dobles, armadura de cubrición del patio con vuelta esférica y otros. En las últimas décadas del siglo XVIII, dada la ruina que presentaba el edificio no pudo repararse por la crisis económica en la que estaba inmersa el consistorio municipal ecijano.

Con motivo de la celebración en Écija de las Misiones Populares, se han programado diferentes actos religiosos, entre ellos el traslado de la Santísima Virgen del Valle, Patrona de la ciudad, a las seis Parroquias de la localidad.

Mayo 2016
Ramón Freire Gálvez.

Nos dice la bibliografía que, el 2 de Febrero de 1852, el cura Martín Merino y Gómez, intentó acabar con la vida de la reina Isabel II, conocida por La Chata , clavándole un estilete en el costado, cuando esta se encontraba en palacio preparada para asistir a misa en la iglesia de Atocha, poco después de haber dado a luz a su primera hija. La reina se recuperó en pocos días y el cura fue ejecutado tras un juicio rápido, en el que se dictaminó que había actuado en solitario y por iniciativa propia, llevándose a cabo la ejecución el 7 de Febrero del citado 1852.

En el pórtico de la Iglesia Parroquial de Santa María, en el testero de la derecha, se encuentra un interesante retablo cerámico devocional  dedicado a la Santísima Virgen en el Misterio de su Concepción Inmaculada. Fue donado por el benefactor Joaquín Castilla y ejecutado en los talleres de Casa González en el popular barrio  sevillano de Triana.

Recientemente hemos leído la noticia de que  nuestro  Ayuntamiento pretende que se declare a la Ciudad  de Écija como Patrimonio de la Humanidad. Un Proyecto en la que el Consistorio Astigitano, según se dice, lleva trabajando desde hace tiempo, y se aspira a que el conjunto de las Torres Barrocas de la Ciudad tengan la consideración de Patrimonio de la Humanidad.