Las obras de demolición y reconstrucción de la espadaña del Convento de San José,  “las teresas” fueron promovidas por la Asociación de Amigos de Écija E3, a raíz de la ruina que presentaba.

Entre los numerosos documentos que tengo y notas sobre ecijanos que destacaron en algún hecho de relevancia, me encontré con una pequeña biografía de Pedro Fernández Guzmán, que dice así:

Las torres ecijanas tienen una doble vertiente en su importancia artística.  La primera es el conjunto que,  en una visión panorámica desde las alturas que rodean la ciudad,  aparece  a la vista como un atractivo  singular por su variedad estructural y decorativa por los distintos ángulos de observación que ofrecen  combinaciones diversas entre ellas. La segunda es la individualidad artística de cada una.

Dentro de las publicaciones que he realizado hasta el día de hoy, relativas al ecijano Juan N. Díaz Custodio, aparecía la participación que tuvo, por sus conocimientos de electricidad, en la exhibición aérea que en los días 23 y 24 de Septiembre de 1912, feria de San Mateo, se celebraría en el Cercado de la Misericordia (hoy dependencias del Depósito de Recría y Doma).

Nació en Écija el día 25 de Agosto de 1849, hijo de José María López y Carracedo, natural de Sevilla y de María del Amparo López y Bonal, natural de Écija, casada en segundas nupcias; nieto por línea paterna de Andrés López de Carracedo, natural de Badajoz y de María del Rosario Sánchez, natural de San Fernando (Cádiz) y por línea materna de Antonio López, natural de Potes (Santander) y de María de las Mercedes Bonal, natural de Écija. Fue bautizado en la Parroquia Mayor de Santa Cruz de Écija (Libro 77 de Bautismos).