Que tengamos noticias los primeros guardias urbanos que hicieron acto de presencia en las calles de nuestra ciudad fueron con motivo de la Feria del III Centenario en el año de 1952. A partir de esa feria el Ayuntamiento, ante el constante aumento del tráfico rodado y a la vista del peligro que suponían diferentes cruces estratégicos en el casco urbano, encomienda a la policía municipal regular el tráfico tanto rodado como peatonal.

Iniciamos este capítulo, con una noticia relacionada con el sacerdote, político y escritor español Vicente de Manterola y Pérez, nacido en San Sebastián el 22 de Enero o de Junio de 1833 y fallecido en Alba de Tormes en 24 de Octubre de 1891.

La Escolanía "Virgen del Valle" fue constituida en 1948 para los cantos propios de la Parroquia Mayor de Santa Cruz, principalmente para su misa mayor, salidas procesionales de la Santísima Virgen del Valle, Corpus Christi, Visitas de Impedidos, sabatinas durante el año y otras festividades extraordinarias de la referida Parroquia. Estaba formada por una veintena de jóvenes ataviados de monaguillos, sotana blanca y esclavina grana con el escudo de la parroquia.

Durante las décadas de los años cincuenta y sesenta del pasado siglo, la avenida Miguel de Cervantes, apodada “calle nueva” se convirtió en la  arteria principal de Écija y gozó de gran esplendor. Fue un periodo en el que la avenida se convirtió en el reflejo de la ciudad. A esta imagen contribuyeron los cines de verano, los locales de ocio, las cafeterías y los salones recreativos. Sin duda alguna se trató de una vía llena de vida que tenía su máximo apogeo de noche, momento en que el bullicio de  los cines de verano era extraordinario.

En esta mes de Diciembre en el que nos encontramos, solidario al máximo por las fiestas navideñas, aunque también nostálgico al por mayor, por lo menos para mí, viene como anillo al dedo escribir sobre una gran fiesta que celebraba Écija, idea de un ecijano, que dejó sus esfuerzos por los jóvenes ecijanos, llamados zagales, muchachos jóvenes del campo y a los que ayudó sobremanera, que se titulaba: