De algunos hechos, sucesos, anécdotas y otras noticias relacionadas con la Ciudad de Écija. Encontradas en las Hemerotecas Españolas. (Capítulo XLII)En uno de mis capítulos anteriores, concretamente en el XXXII (Agosto 2017), aporté una noticia que, a nivel nacional (Imperio del 18 de Febrero de 1954), se había publicado sobre un perro llamado Curro, que en Écija hacia las delicias de los niños. Pues bien, dos años largos más tarde, es el semanario local Écija, de 1 de Diciembre de 1956, dentro de su sección “De la vida diaria”, quien publica un amplio reportaje sobre dicho perro, que decía así:

De algunos hechos, sucesos, anécdotas y otras noticias relacionadas con la Ciudad de Écija. Encontradas en las Hemerotecas Españolas. (Capítulo XLI)Como quiera que el flamenco ha sido declarado patrimonio cultural inmaterial de la humanidad no hace muchos años, nadie pone en duda, aunque las generaciones actuales no estén mucho por la labor, que Écija fue cuna de muchos aficionados y cantaores flamencos y para ello rescato de mi biblioteca ecijana, un artículo publicado en la revista oficial de 1963, del que fue autor Manuel Martín Burgos, dedicado a ello y que decía así:

De algunos hechos, sucesos, anécdotas y otras noticias relacionadas con la Ciudad de Écija. Encontradas en las Hemerotecas Españolas. (Capítulo XL)Comienzo este año de 2018, al que le pido nos traiga, al mundo entero, la mayor de la salud y bienestar, junto con la paz social y económica necesaria para el desarrollo de los pueblos, con más noticias encontradas en las hemerotecas y que se refieren concretamente a nuestra hermosa ciudad de Écija.

Así le escribió el insigne ecijano Benito Mas y Prat y deseó felices pascuas a sus lectores, al final del año de 1882, a través de una publicación española. Por Ramón Freire Gálvez.Llegamos a finales del año 2017, que nos deja y que, el día de los locos precisamente (el primero que escribió sobre la fiesta de los locos en Écija fue Benito Mas y Prat, como comprobarán en alguno de los artículos que he recopilado), me ha dejado una puñalá en el corazón, como a muchos ecijanos, pues se ha llevado este maldito año a quien tanto me ayudó en mis ilusiones literarias, mi amigo Javier Pastor, el de Codiar, que en más del noventa por ciento de mis libros, fue el alma mater de su impresión.