Durante las décadas de los años cincuenta y sesenta del pasado siglo, la avenida Miguel de Cervantes, apodada “calle nueva” se convirtió en la  arteria principal de Écija y gozó de gran esplendor. Fue un periodo en el que la avenida se convirtió en el reflejo de la ciudad. A esta imagen contribuyeron los cines de verano, los locales de ocio, las cafeterías y los salones recreativos. Sin duda alguna se trató de una vía llena de vida que tenía su máximo apogeo de noche, momento en que el bullicio de  los cines de verano era extraordinario.

Aprobadas las obras de reforma de la Plaza de España por la Comisión Provincial de Monumentos de Sevilla, en la década de los sesenta el Ayuntamiento de la ciudad encargó a Ricardo Comas Fagundo, una fuente luminosa para colocarla en el espacio dejado tras el derribo del popular kiosco de la música.

La denominada "Casita de Papel" era un edificio de una sola planta y de traza sencilla destinado a bar y cafetería. Se encontraba situada a la entrada de los jardines de Lourdes desde la calle Nueva. Fue durante muchos años un lugar popular por su ubicación, que permitía desplegar una amplia terraza en los meses veraniegos.

Tras la apertura oficial en 1912 por el Alcalde de Écija, Felipe Encina y Jordán, de la Avenida de Miguel de Cervantes, (popularmente conocida por calle Nueva) se sucedieron diferentes proyectos entre ellos un parque de atracciones donde hoy se ubica el Parque Infantil.

La llegada a la Corporación Municipal de Manuel Gómez García, y especialmente como delegado de la Policía Municipal, marcará un hito importante en este cuerpo. Además de organizar la festividad del Patrón, creándose por primera vez unas jornadas de convivencia y camaradería, trajo consigo, ya no sólo la asignación de unas pagas extraordinarias, sino el incremento paulatino de sus salarios, por aquel tiempo irrisorios.