PiragüismoEl Club Ecijano de Piragüismo “Los Papafrita” muestra su malestar a través de un comunicado de prensa de las acusaciones que se vierten en algunos medios de comunicación locales, de actuar de “mala fe” y de querer “perjudicar” al Club de Piragüismo Écija que ha sido sancionado con una multa de más siete mil euros.

Según informa el comunicado que ha sido remitido a esta redacción: Con motivo de las informaciones que en diversos medios de comunicación locales se están publicando respecto a una sanción económica que afecta al Club de Piragüismo Écija y de la que se culpa a una supuesta «mala fe» por parte del Club Ecijano de Piragüismo «L@s Papafrita», en tanto que los citados medios no han tenido la deferencia de ponerse en contacto con nosotros para contrastar la información, es nuestro deseo exponer nuestra versión de los hechos, ya que a nuestro criterio dicha información es tendenciosa y no exenta de falsedades e inexactitudes.

La denuncia que origina la mencionada sanción tiene su razón de ser en unos hechos ocurridos la tarde del viernes 14 de noviembre de 2014. Aquel día, aprovechando una crecida importarte del río Genil por las lluvias, algunos miembros del Club Ecijano de Piragüismo «L@s Papafrita» deciden realizar el descenso del batán para estrenar una balsa de rafting recién adquirida.

Bajo el puente que cruza la autovía A-IV, otros compañeros que esperaban para tomar algunas imágenes en vídeo se percatan de la existencia de unas cuerdas que cruzaban el río y que quedaban a la altura del cuello. Tuvieron que advertir a gritos a los primeros que llegaban en la balsa del peligro que se les venía encima. Estas cuerdas fueron colocadas por el Club de Piragüismo Écija para marcar una pista de Slalom.

Tuvieron que ser evitadas in extremis por los palistas, tumbándose en la balsa. Se menciona en algunos artículos publicados en medio locales que la cuerda quedaba a 2 metros sobre el agua.

Falso: No tienen en cuenta que la lámina de agua, como es lógico, varía considerablemente con el caudal, y que aquel día, como mencionamos anteriormente se daba una crecida importante del río.

Este hecho motiva que al día siguiente, el sábado 15 de noviembre uno de los miembros de nuestro club se dirigiese en persona a hablar con don Manuel Palacios, presidente del Club de Piragüismo Écija para trasladarle nuestro malestar y para rogarle que retirasen las cuerdas. La respuesta fue que ya decidirían si las retiraban o no. Es decir, sí existió voluntad de diálogo por nuestra parte.

Transcurridos 11 días y tras comprobar que las cuerdas permanecían instaladas, es cuando se decide interponer la denuncia, en la que consta que el único deseo del Club Ecijano de Piragüismo «L@s Papafrita» es que se retiren las cuerdas por el peligro que representan para los piragüistas.

Es años después, en fechas recientes, cuando don Manuel Palacios, presidente del Club de Piragüismo Écija se persona en el domicilio de un compañero que años atrás había ostentado el cargo de presidente de la junta directiva de nuestro club para informarle de la sanción. Advierte de que llevarán a cabo lo que a nuestro entender es una campaña de desprestigio en nuestra contra. También afirma que cuentan con el apoyo de toda la corporación y que pueden hacernos desaparecer esa misma tarde si lo desean.

El Club Ecijano de Piragüismo «L@s Papafrita» nace en el año 2005 como una escisión del Club de Piragüismo Écija, y por ello las relaciones nunca han sido fáciles. Desde entonces, hemos vivido sumidos en una lucha constante por la supervivencia como club. No es ni nunca ha sido nuestro deseo embarcarnos en una guerra contra el Club de Piragüismo Écija, pero de ningún modo vamos a consentir que con falsedades se nos calumnie. No vacilaremos a la hora de tomar medidas contra quienes nos injurien, o contra aquellos que pretendan coartar nuestro derecho de asociación.

Terminamos pidiendo hacer una reflexión sobre la siguiente analogía: Imaginemos que en un camino público por el que transitan ciclistas se encuentra no ya una cuerda, sino cualquier tipo de obstáculo que ha sido colocado por el, digamos, Club Ciclista A para cualquier fin. Este obstáculo, a pesar de haber sido colocado sin intención de causar daño (como por supuesto creemos que es el caso de las mencionadas cuerdas sobre el río) representa un peligro serio. Supongamos que un ciclista del Club Ciclista B, por culpa de este obstáculo se ve en peligro, solicita al Club Ciclista A que se retire y este hace caso omiso: ¿Es extraño que el Club Ciclista B denuncie ante las autoridades este hecho? Y ahora si, esta denuncia termina en sanción, ¿verdaderamente pensaríamos que es el Club Ciclista B el malo de la trama? Nosotros creemos que no.

Conclusiones:

1. Antes de que ninguna denuncia fuese interpuesta, existió un encuentro entre las partes y una petición de que se retirasen, que cayó en saco roto.

2. Un agente del SEPRONA medió antes de que se cursase denuncia alguna para tratar de resolver la situación, sin éxito.

3. Once días después se produce la denuncia, la cual se origina por un peligro real como es la existencia una cuerda a la altura del cuello.

4. El Club Ecijano de Piragüismo «L@s Papafrita» no pretende ni ha pretendido nunca perjudicar al Club de Piragüismo Écija, sino practicar deporte en paz. No es nuestra culpa que, por motivos que no vamos a entrar a valorar, la sanción haya terminado siendo firme y sin posibilidad de recurso.


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