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Más de 200 niños han pasado los meses de verano en el
campamento urbano de nuestra ciudad.
Hace ya unos meses que llegó el verano y con él las
vacaciones estivales de los más pequeños de la casa.
Esté es un problema común en muchos hogares españoles y
por supuesto, también ecijanos. Muchas son las
soluciones que los padres buscan: guarderías, canguros,
o los propios abuelos; pero una buena opción que cada
vez coge más fuerza son los campamentos de verano donde
los más pequeños pasan divertidas jornadas y dejan a sus
padres el tiempo que les exige su trabajo.
El campamento
En esta línea encontramos a la empresa Cambio Social,
una empresa ecijana dedicada a las actividades
extraescolares y que lleva ya cinco años organizando el
campamento, que comenzó a funcionar hace cinco años y
durante el primer verano tuvo su localización en la
Piscina Municipal, para pasar después ha celebrarse en
el Colegio Calvo Sotelo hasta llegar a su ubicación
actual, el Colegio Miguel de Cervantes.
Este campamento tiene una duración de unos dos meses
aproximadamente, desde finales del mes de junio y hasta
dentro de una días, pues cierra el próximo 31 de agosto,
unos meses en los que este campamento ha vuelto ha
cosechar grandes éxitos. La afluencia durante los cinco
años ha sido masiva, hasta el punto de tener que cerrar
el plazo de solicitudes antes de lo previsto por no
quedar plazas disponibles. Respecto a este año, durante
el mes de julio ha habido un cupo de 200 niños que por
supuesto en agosto, y debido a las vacaciones de los
padres, ha quedado más reducido.
La organización
Los pequeños se han organizado en grupos de 25 alumnos
por monitor o monitora según las edades, que han estado
comprendidas entre los tres y los doce años, aunque si
los niños tienen algo menos de tres años pero no llevan
pañales también son admitidos.
En cuanto a la programación de actividades, éstas se
organizan por semanas. Cada semana se dedica a una
actividad concreta que se desarrolla en sus diferentes
facetas a lo largo de los días de dicha semana. Las dos
últimas semanas han estado dedicadas a las manualidades
y a la magia consecutivamente. En la semana dedicada a
las manualidades los niños disfrutaron elaborando flores
artesanales, realizando pinturas y murales. Y en la
semana dedicada a la magia viajaron por un mundo de
fantasía de la mano de los cuentos y leyendas de un mago
que les amenizó las jornadas.
Estas actividades nunca se repiten en dos semanas, sino
que cada una cuenta con realizaciones de la más diversa
índole persiguiendo el objetivo de que los pequeños no
se aburran y nunca repitan dos veces las mismas
ocupaciones.
En definitiva podemos concluir diciendo que esta es una
magnífica opción para que los más pequeños pasen los
meses de verano y se diviertan aprendiendo cada día
cosas nuevas, además de que se relacionen entre ellos lo
cual sin duda les ayuda a socializarse desde pequeños.
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