El Hospital de Écija realizará pruebas para la detección de la hipoacusia en los recién nacidos.

El Hospital de Écija (Sevilla), dependiente de la Empresa Pública Sanitaria Bajo Guadalquivir, va a incorporar, a partir de este mes de noviembre, el Programa de Detección Precoz de la Hipoacusia en el recién nacido. La puesta en marcha de esta prestación se produce después de que el centro se integrara el pasado 1 de enero en el sistema sanitario público, con lo que pasará a contar progresivamente con las prestaciones y servicios de los que ya disponen el resto de los hospitales públicos andaluces.

Para la puesta en marcha de esta actividad preventiva, ha sido necesaria la adquisición de un nuevo equipo de otoemisiones acústicas, así como la reorganización de un equipo multidisciplinar de profesionales, que, liderados por el servicio de Otorrinolaringología, incorpora pediatras, ginecólogos y enfermeras, especialmente sensibilizados y entrenados para ello.

Este programa de la Consejería de Salud, implantado en los hospitales públicos andaluces, permite detectar, antes de que el recién nacido salga del hospital, los posibles déficits de audición que pueda presentar. Esto permitirá mejorar sensiblemente la solución a estos problemas en la población infantil a la que da cobertura este hospital, correspondiente a Écija, Fuentes de Andalucía, La Luisiana y Cañada Rosal.

Este programa de detección precoz se dirige a diagnosticar en el menor tiempo posible los casos de hipoacusia -deficiencias en la audición-, de manera que puedan establecerse los tratamientos y actuaciones correspondientes antes de que los niños cumplan los seis meses de edad. Está demostrado que un diagnóstico tardío de este problema -después de los 12 meses- puede derivar en un futuro en una sordera que acarree a los menores dificultades de comunicación, aprendizaje e integración social. La iniciativa beneficiará a los más de 400 menores que, como media, nacen cada año en el Hospital de Écija.

Niveles

Este programa se estructura en tres niveles diferenciados, que permiten avanzar en el estudio de los menores. En una primera fase, se contempla la realización a todos los recién nacidos de una prueba de audición, cuyos resultados quedan recogidos tanto en el Documento de Salud Infantil como en la ficha del Programa de Metabolopatías. Si los resultados de esta primera prueba son negativos, se ofrece a los padres material informativo sobre los signos de sospecha de déficit auditivo, para que observen a sus hijos en el futuro.

En el caso de que los resultados indiquen un posible déficit de audición, el menor es derivado a la segunda fase del programa, consistente en una nueva prueba que realiza el servicio de Otorrinolaringología del hospital antes de que cumpla los dos meses.

Finalmente, si en esta fase se detecta la posible existencia de hipoacusia, el niño pasa a la tercera etapa del programa, en la que el servicio de Otorrinolaringología realiza una prueba más avanzada para registrar los denominados "potenciales auditivos del tronco cerebral". Cuando se confirma la falta de audición, esta información es consignada en un Registro de Hipoacusias, centralizado y creado a tal efecto, que forma parte del Registro de Recién Nacidos de Andalucía.

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud, uno de cada 1.000 recién nacidos presenta hipoacusia severa o profunda, una tasa que en los casos de hipoacusia moderada se sitúa en 3 de cada 1.000 niños. Este estudio sitúa también en 5 de cada 1.000 los recién nacidos con algún tipo de déficit auditivo.


Fecha: 08/11/2007 Fuente: ANDALUCÍA 24 HORAS