La Guardia Civil desarticula una banda de rumanos que actuó en Écija.

Efectivos de la Guardia Civil de Puente Genil (Córdoba) han completado la desarticulación de una banda compuesta por 12 rumanos que operaban en distintos municipios de las provincias de Córdoba y Sevilla, principalmente en segundas residencias, naves agrícolas e industriales aisladas y vehículos, así como en tiendas de venta de electrodomésticos.

Según informó el Instituto Armado en un comunicado remitido a Europa Press, el pasado 19 de diciembre, en un operativo conjunto entre la Guardia Civil y la Policía Local de Puente Genil se localizó en una vivienda de la Aldea Boca del Riguelo, de la citada localidad, a un gran número de personas de nacionalidad rumana que estaba introduciendo objetos en el interior de la misma.

Observaron que en la parte posterior del patio de la vivienda se encontraban varios rumanos tapando con lonas una gran cantidad de hilo de cobre, lo que coincidía con los distintos hurtos y robos de este material en fechas recientes. Por este motivo, la Guardia Civil realizó un registro domiciliario, en el que se recuperaron numerosos objetos procedentes de robo, procediendo a la detención de diez ciudadanos rumanos, a los que se vinculó directamente con estos robos.

Hasta el momento, la Guardia Civil ha logrado esclarecer 28 delitos cometidos principalmente en segundas residencias, naves agrícolas e industriales aisladas y vehículos, así como en tiendas que se dedican a la venta de electrodomésticos y electrónica. Todos estos hechos, han sido supuestamente cometidos por el grupo de manera organizada, en las localidades de Palenciana y Puente Genil, en la provincia de Córdoba, y Herrera, Ecija, La Campana y Lora de Río de la provincia de Sevilla.

Debido a que una parte de la banda no había sido detenida, la Guardia Civil prosiguió sus investigaciones que dieron como fruto la identificación y localización de los otros componentes. Del 'modus operandi' utilizado se desprende que actuaban en un radio de acción de unos 50 kilómetros partiendo de su residencia, aunque la cambian habitualmente, no permaneciendo en ellas más de cinco o seis meses, con lo que conseguían permanecer un tiempo mínimo en carretera, minimizando con ello los riesgos de ser descubiertos.

 

Fecha: 22/02/2007 Fuente: ABC CÓRDOBA