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Se recuperan las antiguas vías del
tren, como vías verde.
A través de la Vía Verde que une Córdoba con Marchena,
Écija podrá disfrutar en breve de los 28 kilómetros que
discurren por su termino municipal
En estos días se ha presentado en Écija la “Vía verde de
La Campiña”, un bonito proyecto medioambiental que
rescata las antiguas vías del tren, ya en desuso,
uniendo Córdoba y Marchena pasando por localidades como
La Carlota, La Luisiana y Fuentes de Andalucía. Écija
también es una de las ciudades por las que discurre la
vía verde, de echo es la que mayor número de kilómetros
acoge, un total de veintiocho.
La vía será accesible a todas las personas, de todas las
edades, ya que su recorrido se puede realizar a pié, en
bicicleta, a caballo, e incluso, está habilitado para
minusválidos.
Concretamente el proyecto se desarrolla sobre el trazado
del ferrocarril Marchena-Valchillón, cuyo servicio
finalizó en 1970, y está construida sobre una plataforma
con una franja de zahora compactada.
Dispone de numerosos accesos a la misma, se permite la
incorporación y salida de los usuarios, conectados
además con los viales de la red pública de carreteras,
estaciones de ferrocarril o con pistas rurales de libre
tránsito.
La vía cuenta también con un equipamiento adecuado y con
una serie de servicios complementarios que facilitan a
los visitantes el libre tránsito, y la accesibilidad a
los parajes naturales del entorno. Así cuenta con dos
áreas de descanso, paneles interpretativos y accesos
señalizados hasta los puntos de interés más cercanos. En
concreto, las áreas de descanso del tramo construido, ya
transitable, se sitúan en Guadal cazar y en las Pinedas,
en La Carlota, aunque se prevé su extensión durante la
construcción del tramo sevillano.
El tramo ecijano
Entre otros tramos de la misma, aún se está ejecutando
el tramo ecijano a cargo del Consorcio Vía Verde-La
Campiña; al igual que en el resto de tramos
correspondientes a la provincia de Sevilla, aunque el
tramo cordobés ya es practicable. En total, 28
kilómetros de vía, en unas obras financiadas al cien por
cien por el Ministerio de Medioambiente. Una vez
finalizadas las mismas, supondrán un reclamo turístico
más para Écija, que en breve se incluirá en la Guía
Verde editada por la Fundación de Ferrocarriles
Españoles, de RENFE.
Hábitat Natural
A lo largo de la vía se puede apreciar la vegetación de
ribera en los cursos fluviales de ríos y arroyos como el
Guadajoz, la Marota o el Guadalmazán, que aportan mayor
valor al itinerario de paisajes que recorre la misma. Se
destaca así el Corredor Verde del Guadalmazán, una basa
importante para la biodiversidad de la zona,
principalmente para el amplio espacio agrícola. También
los bosques isla, testigos del cambio de vegetación
natural de la región, relegada en la actualidad a
manchas de monte mediterráneo.
La fauna también encuentra un lugar especial para su
desarrollo y alimentación, principalmente en el tramo de
La Campiña. Con garzas reales, garcillas, ánades real,
martín pescador... y muchos mamíferos más como la
nutria, que habitan en los bosques de ribera; y con la
tradicional perdiz o el conejo, cercanos al olivar,
donde también en muchos casos se puede ver al alcaraván.
Aunque si algo puede sorprender a los visitantes son las
colonias de cernícalos que moran en los cortijos
abandonados, parte del rico patrimonio de la tierra y un
tesoro aún por redescubrir.
Por último, destacar al visitante lugares emblemáticos
aunque distantes, que forman la vista de este hermoso
paraje como son el Castillo de Almodóvar o la falda de
Sierra Morena.
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