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Los
ecijanos recuperaron anoche la plaza del Salón.
No hubo actos oficiales ni gestos de cara a la galería.
El primer día del nuevo Salón consistió en retirar las
vallas que impedían entrar en la plaza y dejar pasar a
los vecinos de lado a lado del recuperado “corazón” de
la ciudad.
Y es que el Ayuntamiento de Écija no quiere considerar
el acto de apertura de la Plaza de España como una
inauguración de la misma. Para eso se espera a que el
Salón esté terminado y las obras recepcionadas y con el
visto bueno de la Consejería de Obras Públicas,
encargada del proyecto y que, además, lo paga y tiene
las competencias en esta cuestión.
Pero no faltaron el miércoles los curiosos que se
acercaron a la puerta de la casa consistorial, cuya
fachada principal preside la renovada plaza, a preguntar
“cuándo y dónde se daban los canapés y la cerveza” por
el estreno.
Porque curiosos hubo, y muchos, desde antes de las 18.00
horas, el momento en el que, inicialmente, estaba
prevista la retirada de las vallas protectoras del
perímetro. Vecinos que no podían esperar a hoy para
pisar el Salón después de más de nueve años viendo
primero un muro de piedra y luego un gran socavón en el
lugar.
Tampoco faltó alguno que, de pasada y con palabras
gruesas, descalificaba el nuevo aspecto de la explanada
y se manifestaba a favor del Salón “que había antes”.
Una elección que recibía una réplica evidente: “Lo que
había antes era el muro”.
La coincidencia de la fecha elegida con el inicio de un
puente, el del Día de la Constitución, llevó a la plaza
a multitud de ecijanos que querían ser los primeros en
verla casi terminada, porque todavía le quedan retoques.
Ya a las 19.30 horas, podían contarse más de un centenar
de curiosos paseando, en grupos, yendo y viniendo de acá
para allá, esperando la retirada de las vallas que,
finalmente, se retrasó hasta las 19.45, una hora y tres
cuartos más sobre la última fijada.
Ese tiempo de retraso parecía significar poco para unos
vecinos privados de su Plaza de España durante tanto
tiempo y sufriendo unas obras que se eternizaban y a los
que, en diciembre de 2006, se les dijo que el Salón
estaría terminado hace ya seis meses. Por eso, el
miércoles, esperar unos minutos u horas más era un mero
trámite para la paciencia de los vecinos de Écija.
Entre estos también estaban los aficionados a las
cifras, que calculaban cuánto dinero se habían gastado
las administraciones en el Salón.
El aparcamiento subterráneo, que ya funcionaba y que
cuenta con 295 plazas, 70 de ellas alquiladas a
residentes y el resto de rotación, costó unos tres
millones de euros, costeados por la constructora,
Protomed 10, filial de Construcciones Vera, que es,
además, la adjudicataria de su explotación durante los
próximos 50 años.
La reconstrucción de la superficie asciende a unos 2,6
millones, financiados en su mayor parte mediante la
Empresa Pública del Suelo de Andalucía (EPSA), en
concreto con el 80% de los gastos, mientras que el 20%
restante sale de las propias arcas municipales.
El retraso injustificado de la adjudicataria, Clar
Rehabilitación, se traduce en la inclusión en el
proyecto de obras, como contrapartida y en compensación,
de la reurbanización de la calle San Francisco, una de
las vías que sale de la plaza, de la colocación del
mobiliario urbano en la explanada (bancos, papeleras,
farolas...), que ya no deberán pagar las arcas
municipales, y de la rehabilitación del monumento a la
Virgen del Valle, patrona de la ciudad. Pero ésa es otra
historia. La de la recuperación de la plaza del Salón
empezó a escribir el miércoles por la tarde su último
capítulo en una jornada que para los ecijanos fue de
reencuentro con este emblemático rincón y para otros,
los más jóvenes, su primera experiencia.
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Fecha: 06/12/2007 |
Fuente:
EL CORREO DE ANDALUCÍA
Manuel Rodríguez |
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