La juventud ecijana deja ver su cara más cruel con los animales.

Un grupo de jóvenes atan a un perro a un quad y los arrastran hasta causarles graves heridas. El hecho fue comunicado por unos ancianos que fueron testigos del atroz acto y según contaron a la asociación APRENDA, Asociación Protectora de animales de Écija y su comarca. Una vez curado, el simpático animal busca una familia adoptiva que sea capaz de darle lo que jamás ha tenido cariño.

La juventud deja ver su cara más cruel con los animales, son estos los más perjudicados por la insensatez y falta de humanidad de quienes se aprovechan de la indefensión de un ser de menor tamaño y que habitualmente muestran su bondad a los humanos, y desde luego una vez más ellos no lo harían. Esta crueldad se ha materializado una vez más hace unos días, cuando se encontró el cuerpo de un perro de un año y medio de edad, que había sido atado a un quad y arrastrado por el suelo en la zona conocida como "Los Algarbes", el hecho fue comunicado por unos ancianos que fueron testigos del atroz acto y según contaron a la asociación APRENDA, asociación protectora de animales de Écija y su comarca, el animal fue atado al quad que poco a poco se puso en funcionamiento y cada vez a más velocidad hacían correr al can, que cuando no pudo correr más fue arrastrado, herido y posteriormente abandonado a su suerte. Cuando lo recogieron, el animal tenía al descubierto los tendones de las patas traseras y en la parte inferior le faltaba la carne, pese a todo, aún se encuentra bajo cuidados veterinarios en la Clínica Sobrinos & Illescas, donde es sometido a cuatro curas diarias.

En busca de familia.

Una vez curado, el simpático animal busca una familia adoptiva que sea capaz de darle lo que jamás ha tenido cariño, y es que no hay que olvidar que al drama de lo acontecido se le suma el hecho de que había sido abandonado.
A pesar de todo el perro es un ejemplo de cariño, pues a pesar del daño recibido por parte de los humanos, aun es prodigo en lametones y movimiento de rabo hacia todos aquellos que osan a procesarle una caricia.

La Asociación APRENDA
APRENDA se fundó hace un par de años, aunque sin un sitio donde colocar a los animales, hasta septiembre de este año que el Ayuntamiento les cedió las instalaciones de la Perrera Municipal. "El Ayuntamiento se ha portado bastante bien con nosotros y hemos tenido ayuda de mucha gente", agradece Victoria Martín Orlandi, presidenta de APRENDA. Un nuevo centro situado cerca de Villanueva, que consta de un patio interior con sus perreras, donde se encuentran la mayoría de los cachorros y las hembras en celo, y un refugio, muy espacioso en el exterior. Además la Asociación tiene el permiso de una finca vecina, para que los perros "puedan salir a correr por los olivos", apunta la presidenta.

Actualmente la Perrera da refugio a 100 animales, una cifra que la está saturando ya que "sale un perrito pero entran cuatro", lamentan desde la Asociación, por este motivo, el Ayuntamiento les ha prometido construir más perreras con mayor capacidad. Esta situación de saturación se incrementa sobre todo en la época del verano, donde se encuentran con muchos perros abandonados en la calle."Son perros que llevan toda una vida con una familia y que de pronto ya nadie los quiere", apunta la presidenta, perros que llegan en muy mala situación ya que al ser animales domésticos de toda la vida, no saben defenderse de otros perros.

Además, la Asociación APRENDA, cuenta con 70 socios con una cuota mensual de 6 euros con lo que sufragan el gasto de la comida y limpieza.

Más abandonos
El abandono sigue siendo por desgracia un hecho demasiado habitual, el motivo sigue siendo el de siempre: la falta de responsabilidad de las personas que lo adoptan. "Sin ningún tipo de pudor o vergüenza lo dejan en la calle y muchos dicen que: este perro me lo he encontrado en la calle, este perro no es mío y se le ve que esta deseando irse con el, claro que yo se que me están engañando algunos, pero es que no lo puedo demostrar, porque no tienen chip, no tienen nada".

La legislación vigente no termina de ser efectiva para evitar el abandono, ya que no todos los perros tienen implantados el chip identificativo, algo que impediría que los perros domésticos sean abandonados impunemente y que circunstancias tan fundamentales como que el veterinario no pueda vacunar contra la rabia a los animales sin chip, con lo que ello implica, sigan conviviendo con las familias. Si a esto añadimos la consiguiente multa, que actualmente llega hasta los 3000 euros, parte del problema podría verse solventado. Una cuantía esta que se incrementa si el abandono se realiza en un sitio peligroso: como una autovía, si han recibido maltrato… Además, la Asociación cuenta con un boletín donde se puede denunciar a esas personas que maltratan o abandonan a sus animales.

El problema se incrementa en los pueblos entre las razas más populares como los galgos, que se utilizan para temas de carrera y después son abandonados. Aunque principalmente, excepto algún que otro perro de raza de agua, la mayoría de los animales son mestizos sin ninguna raza.

Mecanismo de Alarma
Cuando se encuentra un perro abandonado, el mecanismo de alarma de APRENDA salta automáticamente, y se persona en el lugar. Lo primero: llamar a la Policía, que son los responsables de estos casos. Después se avisa al veterinario, que los recoge en primera instancia, ya que principalmente son animales que llegan en muy mal estado, por lo que permanecen en la Clínica hasta que mejora y se puede llevar a la perrera, donde permanecerá en período de adaptación hasta que se aclimate y pueda incorporarse paulatinamente a la vida normal con los demás perros.

Con APRENDA, colabora la Clínica Veterinaria Sobrinos y Yescas, que tiene un concierto con el Ayuntamiento, por el cual recibe a todos los perros de la calle. Juan Sobrinos no percibe con ningún fondo de la Asociación, pero también colabora desinteresadamente suministrándoles inyecciones, pastillas... Algo muy necesario en una Asociación en la que abundan los perros mayores, que mueren allí y que en muchos casos están enfermos y hay que sacrificar.

Todo para tratar de recuperar a animales que tienen el miedo al hombre marcado en el cuerpo, y a los que les cuesta semanas adaptarse a la convivencia normal con humanos, mucho más cuando se trata de aceptar una caricia o de salir de su propia jaula.

Los Gatos también sufren
No siempre los perros son los únicos animales perjudicados por desgracia, también hay muchos gatos que a diario llegan a la APRENDA en situaciones lamentables. Animales que por lo general, gracias a su independencia pese a ser domésticos, suelen ser menos maltratados que los perros, y para los que apenas hay sitio en las instalaciones de la Asociación. Incluso, una de los miembros de la Asociación acoge en su casa a mucho de los gatos que se encuentra en peor estado, llegando a instalar hasta a 12 o 15 gatos, pero no es la solución.

Por este motivo, la Asociación está tratando de potenciar la adopción de estos animales, que requieren mucho menos cuidados que los perros, y que ya están siendo útiles a más de un empresario agrícola para mantener sus instalaciones limpias de roedores. Aunque no se descarta la posibilidad de que alguien seda sin interés sus instalaciones en el campo, para poder acogerlos en libertad.

Y es que la sociedad en general, valora muy poco a los animales. "Hay personas a las que les gusta ver sufrir a un animal, yo no entiendo que pueda ser divertido ver cómo muere", responde indignada Victoria Martín.
Principalmente, este grupo de maltratadores suelen ser menores, por lo que sus actos no suelen ser castigados, un aspecto por lo que la Asociación apuesta por un cambio en la Ley del Menor.

En un futuro la Asociación se plantea recoger a otro tipo de animales, aunque los que más abunda son los perros y los gatos. Aunque reconocen que de los animales en peligro de extinción se ocupa la Junta rápidamente, y que los animales exóticos escapan a su conocimiento en cuanto a cuidados.

La adopción
Aunque APRENDA trata de potenciar la adopción, es consciente de que la gente que se lleva un cachorro a su casa obvia en muchos casos, que ese animal va creciendo, necesitará su espacio y tendrá sus necesidades físicas y biológicas. Por lo general, los padres tratan de cumplir el deseo de sus hijos y le regalan una mascotas, pero los niños no son responsables cien por cien de ésta. Una situación que en muchos casos puede derivar en un abandono, porque no son los padres los que querían adoptar, y se encuentran con una responsabilidad añadida en sus vidas cargadas de tareas diarias y donde no cabe un animal. Pero "gracias a Dios hay personas que los quieren muchísimo y si están mal se los llevan a sus casas y lo cuidan bien, si luego no los quieren los volvemos a recoger y los llevamos al refugio", apuntan desde la Asociación, pero estos casos son los que menos.

En APRENDA se recogen a diario cachorros recién nacidos, que son los que más salida tienen a la hora de la adopción, y que en muchos casos han llegado a la Asociación en muy mal estado, incluso los han encontrado tirados dentro de bolsas de basura en los contenedores. Son animales pequeños que necesitan más cuidados, incluso hay que darles leche con un biberón y que se encuentran sin el apoyo de su madre.

Muchas personas sin embargo, prefieren llevar a estos cachorros al veterinario y sacrificarlos, algo que aunque parece cruel, es preferible, "por lo menos no sufren, no están tirados en la calle", dice la Presidenta. Una inyección letal que algunos dueños se resisten a poner porque cuesta 30 euros, lo que incluye además la incineración en el crematorio de Osuna; es más fácil y más barato el abandono.
Desde la Asociación se promueve sin embargo la castración de las madres. "Nosotros
tenemos allí perras mayores que sabemos que no se las van a llevar y preferimos castrarlas, así estamos más tranquilos en el sentido de que no nos vamos a encontrar ninguna sorpresa". Para esterilizar a la perra caben dos posibilidades: la castración definitiva, o una inyección cada seis meses. Lo más fácil es decir o castro a mi perra o una inyección cada 6 meses.




Fecha: 30/11/2006 Fuente: EL PERIÓDICO DE ÉCIJA