Los vecinos de El Villar y la Cañada del Rabadán urgen el deslinde entre Écija y Fuente Palmera.

Opinan que la permuta de terrenos entre Écija y Fuente Palmera puede terminar con los problemas administrativos que viven ambas pedanías.

Los vecinos de El Villar, pedanía fronteriza entre las provincias de Sevilla y Córdoba donde comparten población los municipios de Écija y Fuente Palmera (Córdoba), y los de la Cañada del Rabadán, en suelo ecijano pero cordobeses de sentimiento, apoyan que se deslinde nuevamente el territorio entre ambas provincias para que se solucionen las trabas administrativas que sufren sus poblaciones.

La reordenación de la frontera entre Córdoba y Sevilla en este punto concreto podría traducirse en mejoras para los villarengos, en opinión de algunos representantes vecinales de la pedanía, que divide su territorio y población entre Écija y la colonia cordobesa de Fuente Palmera.

En un momento en el que los ayuntamientos de ambos municipios negocian el deslinde de la pedanía de Cañada del Rabadán, enclavada en suelo ecijano pero perteneciente a la colonia cordobesa desde su fundación a finales del siglo XVIII, los vecinos de El Villar reclaman que se regularice también su situación.

El Villar es un enclave cordobés que "entra" en la provincia de Sevilla. En declaraciones a la agencia Efe, el presidente de la asociación de vecinos, Juan Gabriel García, calificaba de "barbaridad" la situación que viven, porque sufren, aseguró, "la interferencia de dos provincias", ya que "a un lado del camino es de una provincia, y al otro, de la otra", describe gráficamente el representante vecinal.

"Una solución valiente"
La propuesta del alcalde de Fuente Palmera, Manuel García (de la agrupación independiente El Olivo), de permutar fincas rústicas de El Villar a cambio del terreno de Cañada del Rabadán tendría que conllevar, según García, una "solución valiente" para imponer el orden en "una ciudad sin ley", como calificó al núcleo poblacional villarengo.

Desde hace más de doscientos años, el suministro eléctrico y de agua o las infraestructuras dependen en El Villar de dos administraciones de dos provincias distintas (Córdoba y Sevilla) por lo que "entre unos y otros, la casa está sin barrer", reprochó el presidente de la asociación de vecinos, que denunció maniobras en el padrón, ya que "determinadas administraciones, para aumentar sus conciudadanos, han conseguido que se empadronen vecinos en un territorio que no es el suyo".

Juan Gabriel García opina que para lograr una solución, "deberá primar el sentido común" y no los intereses particulares de los vecinos. El representante vecinal de los villarengos considera, no obstante, que en lo que se refiere a la tramitación del deslinde de los territorios y la permuta de fincas entre Écija y Fuente Palmera, las administraciones "no tienen que preguntarle a nadie".

Por su parte, Miguel Pérez, alcalde pedáneo de Cañada del Rabadán, ha pedido que el deslinde de terrenos que propicia el entendimiento entre los ayuntamientos de Écija y Fuente Palmera delimite el término municipal de su pedanía. Pérez opina que se debe aprovechar la coyuntura de la revisión de los términos municipales (y la aprobación de sendas normativas urbanísticas tanto en el consistorio ecijano como en la colonia de Fuente Palmera) para reflejar la nueva situación de El Villar y la Cañada del Rabadán.
Regular la situación

La situación de esta última es algo menos llamativa que la del territorio villarengo, "aunque los que viven a las afueras del pueblo encuentran bastante problemas", estima el alcalde pedáneo de la Cañada del Rabadán, que añade que las trabas suelen ser de tipo burocrático. Pérez asegura que sus vecinos se sienten "cordobeses hasta los huesos", por lo que verían con buenos ojos pasar a ser territorio de Fuente Palmera, ya que ese sentimiento de ciudadanía cordobesa no tiene un reflejo administrativo, o, como apunta el alcalde pedáneo, es una situación que "en los papeles no está arreglada".




Fecha: 15/03/2006 Fuente: EL PERIODICO DE ÉCIJA