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La
estación de autobuses se
inaugura el próximo viernes.
El edificio fue recepcionado a
finales de enero por el
ayuntamiento, que adjudicó su
gestión a la empresa Linesur.
El próximo viernes 17 de febrero
está previsto que se inaugure
oficialmente la estación de
autobuses de Écija, en la
barriada de La Alcarrachela,
junto al bulevar de entrada a la
ciudad, una obra recién
terminada y recepcionada por el
ayuntamiento de la ciudad el
pasado lunes 23 de enero, tras el
acto administrativo de entrega de
las instalaciones por parte de la
empresa constructora la Unión
Temporal de Empresas, UTE,
Contrat a las autoridades
de la Junta de Andalucía, que
las cede a su vez al consistorio
para que este entregue la estación
a la empresa que la gestionará,
Linesur S.L.
La nueva estación de autobuses
de Écija supone la creación de
una infraestructura de la que la
ciudad, con cerca de 40.000
habitantes, carecía. El proyecto
consta de una explanada con diez
dársenas y una zona para sala de
espera y taquilla, en el edificio
de entrada, que cuenta además
con un servicio de bar interior y
exterior y aseos adaptados.
Este edificio de entrada ocupa
una superficie de 275 metros
cuadrados construidos, que se
suman a los casi 1.700 de la
marquesina que preside el
apeadero de autobuses. El
presupuesto total de la obra roza
el millón de euros, sin coste
para las arcas municipales, ya
que la estación de autobuses ha
sido cofinanciada por la Junta de
Andalucía y la Unión Europea (UE)
a través de los Fondos de
Desarrollo Regional.
La estación de autobuses de Écija
comenzó a construirse a
principios del mes de octubre de
2004, dos semanas más tarde de
la fecha inicialmente fijada, un
retraso provocado por la
celebración de la Feria de
Septiembre en el mismo lugar en
que se levanta el apeadero. Su
construcción se adjudicó en
junio de 2004 a Contrat Ingeniería
y Obras.
Realzar su presencia
Según los autores del proyecto,
se ha querido dar a la estación
de autobuses ecijana una imagen
significativa que realce e
indique su presencia en la
ruidosa zona en la que está
emplazada. De hecho, la barriada
de La Alcarrachela fue declarada
este verano zona acústicamente
saturada. Por ello, indican los
autores del diseño, se ha
recurrido a una arquitectura de líneas
simples y directas.
La marquesina de hormigón
recorre en curva las diez dársenas
de autobuses y genera la entrada
peatonal por la avenida principal,
disponiendo frente a la rotonda
cercana la del Atlante, en
uno de los extremos del bulevar
de la antigua N-IV una
pequeña plaza peatonal "que
genera el ámbito de entrada a la
estación", explican sus
diseñadores.
El edificio de entrada que recoge
taquillas, aseos y sala de espera
enlaza espacialmente con la
marquesina de hormigón, que se
dobla verticalmente para "apoyarse"
sobre el edificio, "creando
así un porche de entrada con un
vuelo de unos tres metros"
que "ayuda a entender en su
relación con la avenida la
entrada de los usuarios".
El pequeño pabellón de entrada
que da a la rotonda del
Atlante se ejecuta mediante
un revestimiento de chapa grecada
en su mayor parte y con una
fachada de cristal con grandes
letras estampadas "al igual
que la información comercial que
se coloca actualmente en la mayoría
de los autobuses urbanos",
concluyen los autores del
edificio. |
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| Fecha:
14/02/2006 |
Fuente:
EL PERIODICO DE ÉCIJA |
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