
|
Condenan
a un farmacéutico de Écija por una estafa de
recetas falsas.
La Audiencia de Sevilla ha condenado a tres años
y medio de cárcel a un farmacéutico de Ecija
que estafó 93.447 euros a la Junta de Andalucía
con recetas falsas, en las que llegó a expedir
medicamentos contra el cáncer de próstata a una
mujer y productos para estimular la ovulación a
un anciano de 78 años.
La sentencia de la Sección Séptima, a la que ha
tenido acceso Efe, condena al farmacéutico F.P.V.L.
y a otros dos hombres, que 'urdieron un plan para
obtener un beneficio económico' mediante la
elaboración de recetas falsas con medicamentos
de alto valor, para lo que utilizaron la cartilla
de desplazados de los padres del procesado A.C.T.
En el plazo de sólo siete meses, entre diciembre
de 1998 y junio de 1999, la farmacia del acusado
facturó al Servicio Andaluz de Salud (SAS) un
total de 93.447 euros con 369 recetas
fraudulentas, en una estafa que fue descubierta
por la propia administración al detectar un
aumento anormal de las ventas.
Aunque el farmacéutico negó en el juicio
conocer a los otros procesados y se declaró
inocente, la sentencia dice que 'no se explica, a
no ser desde su participación delictiva', que
expidiese 'para dos ancianos de más de 70 años
un medicamento que estimula la ovulación', para
el anciano un producto destinado a combatir 'el cáncer
de mama postmenopaúsico' y para la señora un fármaco
'destinado a paliar el cáncer de próstata'.
'Tampoco se entiende cómo es posible que el gran
aumento de ventas que detectó la inspección
farmacéutica cese una vez detectados los hechos
delictivos, volviendo a ser el volumen de ventas
de la farmacia del acusado similar al que mantenía
antes de estos hechos', añade el fallo.
El farmacéutico, según los jueces, 'conocía
que los medicamentos no iban dirigidos a los que
figuraban como beneficiarios ni éstos tenían
necesidad de los mismos para curar sus dolencias',
ya que se trataba de tratamientos para la
fertilidad, la esquizofrenia, la epilepsia y el cáncer
de próstata, todos ellos de elevado valor económico.
Dice la sentencia que los acusados utilizaron sus
propios datos personales, la cartilla de los
padres de uno de ellos y los datos de la
Seguridad Social de otro usuario hasta llegar a
una media de más de tres recetas falsas al día,
en una estafa que llegó a registrar dos recetas
de un mismo medicamento en un mismo día.
Los jueces imponen a cada acusado tres años y
medio de cárcel por un delito de falsedad en
documento oficial como medio para cometer otro
delito de estafa, con la agravante de la
importante cantidad estafada, junto a una multa
de 3.240 euros al farmacéutico. |