Fecha: 02/09/2005
Fuente: TERRA - EFE


Condenan a un farmacéutico de Écija por una estafa de recetas falsas.

La Audiencia de Sevilla ha condenado a tres años y medio de cárcel a un farmacéutico de Ecija que estafó 93.447 euros a la Junta de Andalucía con recetas falsas, en las que llegó a expedir medicamentos contra el cáncer de próstata a una mujer y productos para estimular la ovulación a un anciano de 78 años.

La sentencia de la Sección Séptima, a la que ha tenido acceso Efe, condena al farmacéutico F.P.V.L. y a otros dos hombres, que 'urdieron un plan para obtener un beneficio económico' mediante la elaboración de recetas falsas con medicamentos de alto valor, para lo que utilizaron la cartilla de desplazados de los padres del procesado A.C.T.

En el plazo de sólo siete meses, entre diciembre de 1998 y junio de 1999, la farmacia del acusado facturó al Servicio Andaluz de Salud (SAS) un total de 93.447 euros con 369 recetas fraudulentas, en una estafa que fue descubierta por la propia administración al detectar un aumento anormal de las ventas.

Aunque el farmacéutico negó en el juicio conocer a los otros procesados y se declaró inocente, la sentencia dice que 'no se explica, a no ser desde su participación delictiva', que expidiese 'para dos ancianos de más de 70 años un medicamento que estimula la ovulación', para el anciano un producto destinado a combatir 'el cáncer de mama postmenopaúsico' y para la señora un fármaco 'destinado a paliar el cáncer de próstata'.

'Tampoco se entiende cómo es posible que el gran aumento de ventas que detectó la inspección farmacéutica cese una vez detectados los hechos delictivos, volviendo a ser el volumen de ventas de la farmacia del acusado similar al que mantenía antes de estos hechos', añade el fallo.

El farmacéutico, según los jueces, 'conocía que los medicamentos no iban dirigidos a los que figuraban como beneficiarios ni éstos tenían necesidad de los mismos para curar sus dolencias', ya que se trataba de tratamientos para la fertilidad, la esquizofrenia, la epilepsia y el cáncer de próstata, todos ellos de elevado valor económico.

Dice la sentencia que los acusados utilizaron sus propios datos personales, la cartilla de los padres de uno de ellos y los datos de la Seguridad Social de otro usuario hasta llegar a una media de más de tres recetas falsas al día, en una estafa que llegó a registrar dos recetas de un mismo medicamento en un mismo día.

Los jueces imponen a cada acusado tres años y medio de cárcel por un delito de falsedad en documento oficial como medio para cometer otro delito de estafa, con la agravante de la importante cantidad estafada, junto a una multa de 3.240 euros al farmacéutico.