Fecha: 30/10/2005
Fuente: DIARIO DE SEVILLA


La acusación pide 4 años de cárcel por un brote de tuberculosis.

La acusación particular pidió ayer una condena de cuatro años de cárcel para dos responsables de una central lechera de Écija, a los que se atribuye un brote de tuberculosis detectado hace 11 años en la comarca y que se originó supuestamente por el consumo de leche contaminada. La Fiscalía pidió la absolución de los dos imputados, el presidente de la extinta cooperativa Coega y un trabajador de la empresa, al considerar que la epidemia se debió a un error imprevisible de la máquina pasteurizadora, lo que pudo provocar la mezcla de la leche cruda con la que ya había sido pasteurizada y estaba lista para su envasado en bolsas de plástico.

Los dos procesados están acusados de un delito contra la salud pública y de otros 23 delitos de lesiones, en relación con las personas que desarrollaron una enfermedad denominada adenitis cervical tuberculosa, provocada por la bacteria mycobacterium bovis. El abogado Juan Manuel González, que representa a varias de las víctimas, aseguró ayer que a lo largo de la vista oral ha quedado demostrado que el 1 de agosto de 1994 se detectó un positivo por fosfatasa en uno de los análisis efectuado a la leche envasada por Coega y que, en contra de lo manifestado por los procesados, ese día también hubo reparto de la leche entre los consumidores.

La defensa de los acusados, que ejercen las letradas María José Cánovas e Inmaculada Santa Cruz, pidieron la libre absolución al asegurar que no se ha acreditado la relación causa-efecto entre el positivo por fosfatasa detectado el 1 de agosto con el brote epidémico. El presidente de la cooperativa dijo que se enteró del positivo varias semanas después por las noticias de la televisión, mientras que el empleado aseguró que se limitó a cumplir órdenes.