Fecha: 28/10/2005
Fuente: EL PERIODICO DE ÉCIJA


La escuela de Écija homenajea a su mejor torero.

El pasado martes 18 de octubre, la afición taurina quiso agasajar a Miguel Raya, campeón del XI Ciclo de Fomento de la Cultura Taurina en Andalucía, alumno de la Escuela Taurina de Écija y al empresario José Jesús Cañas. La cita sirvió, además, para reconocer el trabajo del director de la escuela, Pepe Luis Vargas.

Alto contenido emotivo el del acto de homenaje municipal a Miguel Raya, el joven diestro ecijano que ha vuelto a encandilar a la afición local. La cita, en la sala capitular del ayuntamiento ecijano, empezó siendo un reconocimiento a la trayectoria del ganador del XI Ciclo de Fomento de la Cultura Taurina en Andalucía y al empresario de la plaza de toros de Écija, José Jesús Cañas, y terminó repartiendo placas, menciones, honores y emoción a casi todos los presentes.

Entre ellos, Pepe Luis Vargas, el penúltimo ídolo del ya centenario “Coso de Pinichi”, matador de toros y maestro de toreros, director de la Escuela de Tauromaquia de Écija, en la que ha mamado la técnica y se ha enseñado a ser torero Miguel Raya. La familia del toro no sólo honró al joven torero y al empresario taurino que les ha dado un sitio en el albero ecijano a él y a José María Fijo, “El Ciento”. También, y sobre todo, fue la noche de reconocimiento a quienes han puesto los mimbres para que la afición local empiece a ilusionarse de nuevo con un matador ecijano.

Y uno de los pilares fundamentales es, sin duda alguna, el maestro Pepe Luis Vargas. Porque si la escuela taurina de Écija ha dado frutos como Miguel Raya es por el empecinamiento del diestro retirado, de quien alguien dijo una vez que nunca pide para sí mismo, sino para la escuela y para sus alumnos.

Visiblemente emocionado, Vargas recibió el homenaje de la “Peña Taurina Miguel Raya”, la única en toda España, que se sepa, que tiene presidenta, Rocío Sotillos. En un acto que no estaba previsto en el protocolo municipal, Sotillos agradeció al maestro Pepe Luis Vargas “que enseñe a los alumnos no sólo técnicas taurinas, sino también a ser personas, poniendo su corazón en su trabajo”.

También el alcalde, Juan Wic (PSOE), afirmó sentirse “orgulloso de tener a Pepe Luis Vargas como amigo y como director de nuestra escuela taurina”. El regidor había recordado minutos antes cómo esa misma escuela “estuvo deambulando de local en local” hasta que el empresario José Jesús Cañas se hizo cargo del ”Coso de Pinichi” “y puso la plaza de toros de Écija a disposición de la escuela y del ayuntamiento”.

El empresario dijo sentirse “orgulloso del reconocimiento” de la escuela de toreros de Écija “que, con el apoyo de todos, tiene que dar todos los años a ser posible un Miguel Raya”, pidió. Cañas se sumó al sincero reconocimiento de todos “al trabajo sordo de Pepe Luis Vargas” al frente de la Escuela de Tauromaquia ecijana.

La importancia de ésta centró el discurso del alcalde. Juan Wic presentó a Miguel Raya como “un fruto de nuestra escuela”, que es, dijo, “la escuela de todos”. “Me llena de orgullo que la escuela lleve el nombre de Écija y sobresaliendo”, enfatizó, para recordar al joven diestro que “eres nuestro alumno y los serás siempre, toda tu vida, como serás figura del toreo en muy poco tiempo”.

El regidor repasó los meritos de Raya, desde el primer novillo que toreó en Camas (Sevilla), el 15 de septiembre de 2001, con apenas 14 años, hasta su triunfo en el XI Ciclo de Fomento de la Cultura Taurina, cortando cuatro orejas y dos rabos, el pasado 21 de agosto, en la plaza cordobesa de Pozoblanco. El rabo de su segundo toro, que dedicó en la plaza al alcalde, se lo entregó Miguel Raya el pasado martes a Wic, en el salón de plenos del ayuntamiento, enmarcado como trofeo, y ante su peña, su familia y la familia taurina ecijana.

“Triunfa en la vida aquel que tiene muy claro lo que quiere hacer y se levanta cada día para conseguirlo”, dijo el alcalde, que pidió a Miguel Raya que fuera “serio, honesto y trabajador” y agradeció a José Jesús Cañas “su ayuda en el verano de 2003, jugándose el pellejo empresarialmente hablando para que en Écija volviera a haber toros”.

Por fin, el joven torero motivo del homenaje dio gracias “por el apoyo económico y en todo del ayuntamiento de Écija a la escuela”, a José Jesús Cañas, por haberle dado a él un sitio en un cartel de toros en la pasada feria de septiembre “y la alternativa a otro torero ecijano como “El Ciento””, recordó. Y sobre todo, y como todos los anteriores, el principal agradecimiento y el homenaje sincero de Miguel Raya fue al maestro Pepe Luis Vargas, director de la Escuela de Toros de Écija, “que ha estado conmigo desde que tenía siete años hasta ahora, que he debutado con picadores, como maestro y como padre, luchando”.