
| Fuente: EL PERIODICO DE
ÉCIJA |
|
El
mercado de época inaugura las II Jornadas Écija,
ciudad barroca.
El XVIII es el Siglo de Oro ecijano y
el Barroco el momento histórico que más huellas
ha dejado en la ciudad. En el XVIII se
construyeron los miradores de Benamejí y Peñaflor,
la mayoría de las emblemáticas torres de la
ciudad o los palacios. La noche del pasado
viernes empezaban las jornadas municipales que
rescatan el interés por la época.
Cerca de medio centenar de puestos de artesanos,
talleres participativos, algunos de ellos
reservados a los niños, y cursos demostrativos
de oficios casi olvidados -desde telares a
fabricación de cometas o trabajos en vidrio-
forman el mercado de época con el que, el pasado
viernes, 25 de noviembre, se inauguraron las II
Jornadas Écija, ciudad barroca.
Entre los casi cincuenta puestos instalados en
los alrededores del palacio de Benamejí, en la
plaza de la Constitución y las calles cercanas,
los hay de muebles de caña, instrumentos
musicales y objetos decorativos de cerámica, de
trabajos en hueso y madera, vidrieras, perfumes,
panadería o ropa. También se abren al público
sidrerías, tenderetes donde se venden quesos o
se elaboran crepes, tiendas de cuero, forja o
marionetas, bisutería y talleres de reciclaje
entre muchos otros.
El grupo La Recua fué el encargado
de la animación callejera del mercado barroco
que, por segundo año consecutivo y durante todo
el pasado fin de semana, abre el programa de
actividades de las jornadas de difusión del
Barroco organizadas por el ayuntamiento de Écija
con el objetivo de promover la participación
de la población en las actividades culturales,
fomentar y potenciar el conocimiento del
patrimonio histórico artístico de nuestra
ciudad correspondiente a la época barroca y
acercar el Patrimonio en todas sus variantes a
los ciudadanos, según fuentes municipales.
Además, el programa Écija, ciudad barroca
busca crear en los ciudadanos una conciencia de
respeto al patrimonio local.
El museo local, en el palacio de Benamejí, acogió
también algunas de las actividades relacionadas
con este mercado de época. En concreto, los
talleres didácticos infantiles de pintura de
bodegones El artista barroco y de
troquelado en barro y pintura sobre cerámica se
desarrollaron, previa inscripción, en las
dependencias de la antigua comandancia militar,
edificio ejemplar del barroco civil ecijano.
El mercado, organizado por la Fundación Museo
Histórico Municipal de Écija y desarrollado por
la Asociación La Tierra, de Aracena,
se clausuró la noche del pasado domingo, con un
espectáculo de fuego y animación callejera.
Salvar el patrimonio.
Las jornadas barrocas de Écija, de las que el
mercado de época sólo ha sido la actividad
inicial y que se concretan en conferencias,
visitas turísticas y conciertos musicales del
XVIII, es una iniciativa de sensibilización,
información y, sobre todo, de contribución a la
salvaguarda de un patrimonio cada día más
valorado, pero sobre el que aún pesan serias
amenazas, explican fuentes municipales, que
añaden que el ayuntamiento de la ciudad trabaja
en la línea de potenciar y fomentar el
interés por el patrimonio histórico.
Junto al de Benamejí, el Palacio de Peñaflor,
popularmente conocido como el de los
balcones largos, es uno de los emblemas del
lado civil del Barroco astigitano. El primero es
Bien de Interés Cultural (BIC), uno de los tres
Monumentos Nacionales que atesora Écija y, muy
pronto, un hotel de cuatro estrellas.
La nómina de monumentos de impronta barroca sería
realmente innumerable, porque prácticamente
todas las iglesias de Écija son o se remataron
durante ese período histórico. Incluso la
parroquia mayor de Sta. Cruz, inacabada y en la
que se yuxtaponen capiteles visigodos, un arco
mudéjar y arcadas renacentistas, se construyó a
finales del XVIII.
Todo ese patrimonio histórico y artístico, que
permanece tan oculto que ni los mismos ecijanos
lo reconocen cuando pasean por su ciudad, es el
que se quiere difundir con las jornadas barrocas
de Écija, basadas en la idea de una oferta turística
claramente cultural.
Conferencias de estudiosos y técnicos,
recorridos culturales por la ciudad de las torres,
para mayores y niños, son, junto al mercado de
época con el que, el pasado fin de semana los
vecinos y visitantes de Écija revivieron el
siglo XVIII, aderezado con teatro y música,
conforman la oferta del programa Écija,
ciudad Barroca, que se prolonga hasta el próximo
10 de diciembre.
Recorrido barroco, conferencias, música y teatro.
El programa Écija, Ciudad Barroca
todavía tiene pendientes varias actividades. Del
martes 29 de noviembre al sábado 3 de diciembre
se desarrollará un ciclo de conferencias con el
XVIII como tema central, desde la arquitectura de
la época al teatro de Vélez de Guevara o la Écija
mercantil del barroco.
Además se han programado visitas guiadas
generales y otras específicas para escolares, a
monumentos barrocos de la ciudad que se
realizaran los días 3, 5, 6, 7, 8, 9 y 10 de
diciembre. En él, se ofrece desde las 1030
y por la tarde desde las 1130 horas la
posibilidad de participar en un grupo que visita,
entre otros, los conventos de las Marroquíes, el
de San Pablo y Santo Domingo o el de las
Florentinas, así como iglesias como la de santa
Cruz o Santa María, así como palacios como el
de Benamejí o el de Peñaflor, además de
espacios como la Plaza de España o los Miradores.
A estas ofertas, se suma este sábado 3 de
diciembre la representación de la obra musical
Acís y Galeta de G.F. Haendel, a
cargo de la Cía. Lírica de María Malibrán,
a partir de las 21:15 h. en el Teatro Municipal.
Y como colofón a estas jornadas el próximo sábado
10 de diciembre se llevará cabo la representación
teatral La comedia de las comedias a
cargo de la compañía El Teatro del
Finikito.
Además, en el transcurso de las jornadas se
fallará el I Concurso Anual de Monografías
Écija, Ciudad Barroca, el premio de
investigación sobre historia, arte o literatura
en la ciudad, y se presentará la segunda edición
del mismo. |