Fecha: 29/11/2005
Fuente: EL PERIODICO DE ÉCIJA


El mercado de época inaugura las II Jornadas ‘Écija, ciudad barroca’.

El XVIII es el “Siglo de Oro” ecijano y el Barroco el momento histórico que más huellas ha dejado en la ciudad. En el XVIII se construyeron los miradores de Benamejí y Peñaflor, la mayoría de las emblemáticas torres de la ciudad o los palacios. La noche del pasado viernes empezaban las jornadas municipales que rescatan el interés por la época.

Cerca de medio centenar de puestos de artesanos, talleres participativos, algunos de ellos reservados a los niños, y cursos demostrativos de oficios casi olvidados -desde telares a fabricación de cometas o trabajos en vidrio- forman el mercado de época con el que, el pasado viernes, 25 de noviembre, se inauguraron las II Jornadas “Écija, ciudad barroca”.

Entre los casi cincuenta puestos instalados en los alrededores del palacio de Benamejí, en la plaza de la Constitución y las calles cercanas, los hay de muebles de caña, instrumentos musicales y objetos decorativos de cerámica, de trabajos en hueso y madera, vidrieras, perfumes, panadería o ropa. También se abren al público sidrerías, tenderetes donde se venden quesos o se elaboran crepes, tiendas de cuero, forja o marionetas, bisutería y talleres de reciclaje entre muchos otros.

El grupo “La Recua” fué el encargado de la animación callejera del mercado barroco que, por segundo año consecutivo y durante todo el pasado fin de semana, abre el programa de actividades de las jornadas de difusión del Barroco organizadas por el ayuntamiento de Écija con el objetivo de “promover la participación de la población en las actividades culturales, fomentar y potenciar el conocimiento del patrimonio histórico artístico de nuestra ciudad correspondiente a la época barroca y acercar el Patrimonio en todas sus variantes a los ciudadanos”, según fuentes municipales. Además, el programa “Écija, ciudad barroca” busca crear en los ciudadanos una conciencia de respeto al patrimonio local.

El museo local, en el palacio de Benamejí, acogió también algunas de las actividades relacionadas con este mercado de época. En concreto, los talleres didácticos infantiles de pintura de bodegones “El artista barroco” y de troquelado en barro y pintura sobre cerámica se desarrollaron, previa inscripción, en las dependencias de la antigua comandancia militar, edificio ejemplar del barroco civil ecijano.

El mercado, organizado por la Fundación Museo Histórico Municipal de Écija y desarrollado por la Asociación “La Tierra”, de Aracena, se clausuró la noche del pasado domingo, con un espectáculo de fuego y animación callejera.

Salvar el patrimonio.
Las jornadas barrocas de Écija, de las que el mercado de época sólo ha sido la actividad inicial y que se concretan en conferencias, visitas turísticas y conciertos musicales del XVIII, es “una iniciativa de sensibilización, información y, sobre todo, de contribución a la salvaguarda de un patrimonio cada día más valorado, pero sobre el que aún pesan serias amenazas”, explican fuentes municipales, que añaden que el ayuntamiento de la ciudad trabaja “en la línea de potenciar y fomentar el interés por el patrimonio histórico”.

Junto al de Benamejí, el Palacio de Peñaflor, popularmente conocido como el de “los balcones largos”, es uno de los emblemas del lado civil del Barroco astigitano. El primero es Bien de Interés Cultural (BIC), uno de los tres Monumentos Nacionales que atesora Écija y, muy pronto, un hotel de cuatro estrellas.

La nómina de monumentos de impronta barroca sería realmente innumerable, porque prácticamente todas las iglesias de Écija son o se remataron durante ese período histórico. Incluso la parroquia mayor de Sta. Cruz, inacabada y en la que se yuxtaponen capiteles visigodos, un arco mudéjar y arcadas renacentistas, se construyó a finales del XVIII.

Todo ese patrimonio histórico y artístico, que permanece tan oculto que ni los mismos ecijanos lo reconocen cuando pasean por su ciudad, es el que se quiere difundir con las jornadas barrocas de Écija, basadas en la idea de una oferta turística claramente cultural.

Conferencias de estudiosos y técnicos, recorridos culturales por la ciudad de las torres, para mayores y niños, son, junto al mercado de época con el que, el pasado fin de semana los vecinos y visitantes de Écija revivieron el siglo XVIII, aderezado con teatro y música, conforman la oferta del programa “Écija, ciudad Barroca”, que se prolonga hasta el próximo 10 de diciembre.

Recorrido barroco, conferencias, música y teatro.

El programa ‘Écija, Ciudad Barroca’ todavía tiene pendientes varias actividades. Del martes 29 de noviembre al sábado 3 de diciembre se desarrollará un ciclo de conferencias con el XVIII como tema central, desde la arquitectura de la época al teatro de Vélez de Guevara o la Écija mercantil del barroco.

Además se han programado visitas guiadas generales y otras específicas para escolares, a monumentos barrocos de la ciudad que se realizaran los días 3, 5, 6, 7, 8, 9 y 10 de diciembre. En él, se ofrece desde las 10’30 y por la tarde desde las 11’30 horas la posibilidad de participar en un grupo que visita, entre otros, los conventos de las Marroquíes, el de San Pablo y Santo Domingo o el de las Florentinas, así como iglesias como la de santa Cruz o Santa María, así como palacios como el de Benamejí o el de Peñaflor, además de espacios como la Plaza de España o los Miradores.

A estas ofertas, se suma este sábado 3 de diciembre la representación de la obra musical “Acís y Galeta” de G.F. Haendel, a cargo de la Cía. Lírica de “María Malibrán”, a partir de las 21:15 h. en el Teatro Municipal. Y como colofón a estas jornadas el próximo sábado 10 de diciembre se llevará cabo la representación teatral “La comedia de las comedias” a cargo de la compañía “El Teatro del Finikito”.
Además, en el transcurso de las jornadas se fallará el I Concurso Anual de Monografías “Écija, Ciudad Barroca”, el premio de investigación sobre historia, arte o literatura en la ciudad, y se presentará la segunda edición del mismo.