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El
arquitecto ganador explica su proyecto para la
plaza «El Salón».
Félix Pozo afirma que hay «un problema de
lectura del proyecto porque su lenguaje iba
dirigido al jurado» y se muestra abierto a
sugerencias argumentadas
El arquitecto sevillano Félix Pozo, ganador por
unanimidad del concurso de ideas para el nuevo
diseño de la Plaza de «El Salón» se desplazó
ayer a Écija para defender su proyecto, saliendo
al paso de las críticas y el malestar creado que
ya ha provocado la celebración de dos
concentraciones ciudadanas, estando anunciada
para mañana una tercera en contra de su
polémico nuevo diseño de la plaza.
Félix Pozo se ha mostrado sorprendido por el
malestar que ha suscitado su proyecto, del que
dijo «sólo está en fase de avance» y lo ha
achacado a «un problema de lectura» por el
leguaje empleado, que estuvo dirigido al jurado
que le otorgó el premio.
El arquitecto se mostró dispuesto a admitir
sugerencias por escrito «siempre que estén
motivadas, documentadas y argumentadas», antes
de realizar el proyecto final. Pozo explicó que,
«al contrario de lo que se dice en Écija» de
que el diseño es un gran proyecto pero no para
el centro histórico de Écija y sí para una
barrida de reciente creación, «mi diseño es
exclusivo para esta plaza, para una plaza del
siglo XXI y que esté vigente durante los
próximos 100 años».
El arquitecto argumentó su afirmación en que
«la plaza ya no es la que era porque ha
cambiado». Así, dijo que el parking
subterráneo reducido que se está construyendo
en la mitad de la plaza transforma su superficie
con las entradas y los ascensores que hacen que
en el diseño a esa zona se le coloquen pérgolas
a determinada altura para posibilitar, además,
la celebración de eventos comerciales como
mercadillos etcétera, «tal y como nos pidió el
responsable de los comerciantes del centro»,
Rafael Bellido.
La otra cosa que ha cambiado en la plaza es,
según dijo, la aparición de restos
arqueológicos como el estanque romano que ha
hecho que su conservación a cota romana necesite
otra zona apergolada. La aparición de estas dos
zonas elevadas hizo, según dijo, la necesidad de
darle unidad a la plaza mediante otra pérgola
que las une y de ahí la forma de «z», que es
el sello de su nuevo diseño. |