Fecha: 10/05/2005
Fuente: EL PERIODICO DE ÉCIJA


Écija Ecuestre gana el II Correo Postal.

El equipo de Écija Ecuestre se proclamó brillante triunfador de la segunda edición del Correo Postal, la prueba más larga del mundo, que partió de Écija hasta Sanlúcar de Barrameda.

El equipo de Écija Ecuestre se proclamó el pasado sábado 7 de mayo brillante triunfador del II Correo Postal a Caballo, la carrera ecuestre más larga del mundo, ya que en una sola jornada sus participantes recorrieron más de 200 kilómetros en una prueba por relevos que partió a las 8 de la mañana de Écija para concluir en las playas de Sanlúcar de Barrameda.

El equipo de Écija Ecuestre estuvo conformado por Francisco Luque Bebia como jefe de equipo y montando a ‘Mailan’, José Antonio Escobar Laguna con ‘Almendrita’, Ángel Ferrus García con ‘Jazz’, Luis Hens Serena con ‘Ruanda’, Ornella Herrera Carmona con ‘Nochebuena’ e Iris Marión Janowski con ‘Sadan’, además de José Blanco y su caballo ‘Lanchera’ como jinete reserva. Un equipo que no sólo sumó más puntos que el resto (92 frente a los 64 del segundo equipo, el de San Lucar) sino que ganó tres de las seis etapas de que constaba la prueba, obteniendo otros dos segundos puestos y un tercero.
Además, también hay que destacar la actuación del otro equipo de la ciudad, el de La Doma, que acabó en sexto lugar debido a una irregular competición, en la que lo que llegaron a ganar en alguna de las seis etapas que conformaban la prueba lo perdían en otras al recibir penalizaciones de los jueces.

Concluida la prueba, era el propio alcalde de Écija, Juan Wic, desplazado a Sanlúcar de Barrameda, quien hacía entrega del máximo galardón de este Correo Postal al equipo de Écija Ecuestre, mostrando su satisfacción porque los siete jinetes amateur del equipo hayan conseguido gracias a su esfuerzo difundir la importancia que el sector ecuestre tiene en nuestra ciudad, no pudiendo evitar ninguno de los presentes un a gran emoción, que se desbordó en el acto final compartiendo una copa de vino español en unas conocidas bodegas de la ciudad gaditana.

Gracias a este triunfo, la carta que portaba el equipo ecijano, escrita por María del Carmen Jiménez Alfaro, Condesa de Prado Castellano y vinculada al sector ecuestre a través de su marido, el reconocido ganadero de pura raza española Miguel Ángel Cardenas Osuna, será enviada a SS.MM el Rey Don Juan Carlos I, a quien se le solicitará audiencia para la entrega en persona por parte de responsables de la Federación Hípica Andaluza y del propio alcalde de Écija.

En la jornada previa a esta importante prueba ecuestre, la ciudad de Écija pudo disfrutar de un pasacalles por las principales calles de la ciudad de los equipos participantes, caballistas y varios carruajes, para concluir en el Parque San Pablo donde fueron recibidos por las autoridades (dándose cita alcaldes y responsables municipales de los distintos municipios por los que transcurría la prueba) y haciéndose entrega de las correspondientes credenciales y cartas. Un pasacalles vistoso y colorista que sacó a las calles a muchos ecijanos.

El Correo Postal es una prueba que recupera la tradición de los antiguos correos que se hacían con caballerías para llevar la correspondencia de unos a otros pueblos de España. En concreto en este caso, se recupera también para la memoria la antigua ruta que hacían los jornaleros de esta comarca y de la cercana de la Sierra Sur para acudir a la vendimia en tierras gaditanas. Una prueba de resistencia en la que lo importante es la regularidad, y sobre todo la conjunción jinete y montura, con especial cuidado al animal, a quien en cada una de las etapas se controlaba sus pulsaciones y demás pruebas para confirmar su buen estado, poniéndose como velocidad límite los 20 kilómetros por hora. Una prueba cuyas etapas fueron Écija-Osuna, Osuna-Morón, Morón-Los Molinos, Los Molinos-Palacios y Villafranca-San Lucar de Barrameda.


Carta que recibirá Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I


La carta que el equipo de Écija Ecuestre llevaba en sus alforjas y que será entregada al Rey Don Juan Carlos I fue escrita por María del Carmen Jiménez Alfaro y reza como sigue.

Señor:
En este segundo año, y siguiendo la huella trazada, van los jinetes ecijanos que llevan el Correo Real, camino de la baja Andalucía. Llevan el entendimiento hacia todos los pueblos de nuestra nación, la lealtad siempre renovada hacia vuestra real persona y la fe en España de la que sois el mejor valedor. Llevan también el amor a Écija, la esperanza en nuestro futuro y el orgullo de nuestro pasa, pues no olvidamos que Andalucía era la más brillante de las provincias romanas de Hispania, que fue luego una de las joyas más preciadas de la corona de España, y que se ensanchó en el Nuevo Mundo, dejando allí su huella marcada por y para los siglos.
Escribió un gran poeta andaluz "...el río plateado en la vega pintada de trigales, pone rumbo al Sur donde flirtea el caballo andaluz... y rezan las campanas en las torres de afiladas agujas..."

Majestad, dejaremos las torres para el año que viene, porque el relincho de ese caballo es como una llamada, y tenemos que responder a ella.
Dicen que Dios creó el caballo con un puñado de viento del Sur; ese viento era el nuestro y ese Sur es el nuestro. Muchos caballos están aquí por tierras de Écija, aquí nacen, se crían y llevan el nombre de nuestra ciudad y de nuestro país por el mundo entero; llevan sol, nobleza, alegría y buen temperamento. Así son nuestros caballos.
Los amamos, los respetamos, los cuidamos y los disfrutamos. Las nuevas generaciones cada vez los sienten más cercanos, aprenden de ellos, de su nobleza y ejercen a la vez la disciplina de cuidarlos, conocerlos y montarlos. Saben que el caballo es una criatura que sacrifica su ser para existir a través de la voluntad de otro, de su jinete... Es la más noble conquista del hombre, es un animal hermosos que se mueve como si siempre estuviera escuchando música.

Las yeguas ecijanas tienen los ijares blancos y piel de porcelana y aceptan con nobleza la voluntad del ser humano.
Queremos recordar a Vuestra Majestad que un caballo de Pura Raza Española, nacido y criado aquí en Écija, llevó el pendón del escuadrón Real durante mucho tiempo. Se llamaba Farolero.

Con la memoria de Farolero, van estas palabras que son la expresión de nuestra más profunda lealtad, respeto y agradecimiento. El pueblo de Écija.