
| Fuente: EL PERIODICO DE
ÉCIJA |
|
Dolores
Cecilia es galardonada con el Premio a la Mujer
Trabajadora.
Este premio lo recojo en nombre de muchas
mujeres luchadoras.
Dolores Cecilia, una catalana afincada en Écija
desde hace 19 años, recibirá el próximo 11 de
marzo el Premio a la Mujer Trabajadora del Año,
por el que se le reconoce su larga trayectoria de
compromiso social.
Dolores Cecilia Sánchez se ha hecho acreedora al
premio Mujer Trabajadora del Año, que se le
entregará en el transcurso de una cena el próximo
11 de marzo. Nacida en Sabadell (Barcelona), hija
de padres andaluces, llegó a Écija hace 19 años
y ha desplegado una gran actividad social, que le
ha hecho acreedora a esta distinción
¿Qué ha sentido al ser distinguida con el
Premio a la Mujer Trabajadora del Año?
Muchas cosas. En principio lo primero que
pensé es que no me correspondía, que hay muchas
mujeres que se merecen este premio. Luego, cuando
piensas que te han elegido a ti, afloran muchas
emociones. Por mi mente pasó toda mi vida, mi
trayectoria de trabajar con y para los demás, un
poco una retrospectiva desde la niñez.
¿Desde cuándo está en Écija?
Estoy desde el año 1985, porque mi marido
fue trasladado por la Telefónica a esta ciudad.
¿Cuál es su trayectoria hasta que llega a
Écija?
Nací en Sabadell, pero después mis padres
se trasladaron a distintas poblaciones hasta
recalar en Calaf, donde llegué con 3 años. Allí
se puede decir que empieza mi vida, siempre
marcada porque la casa de mis padres siempre
estaba abierta a todo el mundo. Después, aún niña,
empiezo a participar en un movimiento de
parroquia, en el que se organizaban muchas
actividades lúdicas fuera del horario escolar,
hasta llegar a ser monitora del grupo,
alternandolo con mi trabajo como auxiliar de
farmacia. Además, se funda una coral en el
pueblo y me apunto; y otro tanto con un grupo de
teatro que se forma y con otro grupo de baile,
con lo que a parte del aspecto laboral dedico
muchas horas a actividades volcadas en los demás,
a la sociedad, al pueblo en el que vives que
deseas que tenga actividades y movimiento
cultural. Luego ya me caso con mi compañero y
seguimos los dos en esas actividades e incluso
preparamos una lista independiente para competir
en las primeras elecciones democráticas de Calaf,
toda ella compuesta por gente joven, la mayor tenía
30 años.
Y llega el traslado de su marido a Écija...
Sí, con 30 años aterrizo en Écija. Ya
había nacido la primera de nuestras hijas, tenía
5 meses cuando llegamos,y como es lógico, tuve
que centrarme en la familia y en la casa, pues
enseguida llegó nuestra segunda hija y se añaden
mis padres, pues mi madre tenia alzheimer y
estaba ya en estado vegetativo, con lo que
bastante tenía con mi situación familiar. Pero,
al mismo tiempo, tanto mi marido como yo
empezamos a participar en la Asociación de
Padres y Madres del Colegio Blas Infante
y en el Consejo Escolar. Además, como me encanta
el teatro, en cuanto tengo un poco más de tiempo
libre, organizo un grupo de teatro con los niños
del colegio, Jóvenes en Acción. Al mismo tiempo
entro en la parroquia de Santa Cruz y soy
catequista durante unos años, lo que también me
impulsa a promover una asociación juvenil y a
que entre el grupo de mujeres que nos movíamos
en el AMPA, todas muy entusiastas, nos planteemos
formar una asociación de mujeres, pues por
entonces sólo había en Écija una, la de Amas
de Casa...
Y constituyen la Asociación Hierbabuena
Sí, porque queríamos ofrecer otra
alternativa, que hubiera diversidad y se pudiesen
acoplar las mujeres en función de su
sensibilidad a la que más les gustara. Desde
entonces llevamos diez años trabajando,
organizando muchas actividades y puedo decir que
fuimos pioneras en reivindicar la igualdad, en
hablar de feminismo y de malos tratos, en buscar
personas que viniesen y nos aclarasen conceptos,
hubiese debate, exposiciones, teatro, conciertos...
porque lo que intentamos es aportar otro granito
de arena a que se vaya llegando a una igualdad y
al fomento de la cultura.
Pero no queda ahí su actividad...
No. Estoy como educadora en la Fundación
Internacional Aproni y desde luego intento
participar en las actividades que hay en nuestra
ciudad .
¿Qué es para usted la vida?
La vida es un trabajo diario. La vida es
muy bonita, con sus altos y sus bajos. La vida es
muchas cosas, pero desde luego una lucha diaria,
un trabajar cada día.
¿Y cómo cree que se debe afrontar? ¿Cuál
es su filosofía de vida?
Ante todo ser muy optimista, pero también
realista. Por naturaleza soy muy optimista,
intento ver las cosas siempre por el lado bueno,
sin desconfiar de las personas, pero claro, no el
mundo que nos rodea, aunque es curioso porque el
mundo lo hacemos las personas.
¿A quien dedica este premio?
La verdad es que pienso que este premio no
va para mí, lo acepto y recojo en nombre de
muchas mujeres luchadoras, muchas mujeres que
tienen tras de sí una trayectoria, de la cual
nosotras somos sus seguidoras, así como de las
mujeres que hoy están a nuestro alrededor y que
tienen una lucha muy dura. Y desde luego he
pensado en mis padres, que gracias a ellos soy
como soy; y en mi entorno familiar, en mi compañero
y marido, en mis hijas.
¿La visión de una mujer es diferente al
del hombre?
Hay que empezar por decir que los hombres
tienen las cosas mucho más fáciles que las
mujeres. Nosotras, cualquier cosa que queramos
hacer, nos cuesta un esfuerzo muy superior, me
atrevo a decir que estamos continuamente en una
lucha, en antagonismos entre lo que queremos
hacer y lo que podemos.
¿Cómo ve Écija?
Desde que llegué estoy enamorada de esta
ciudad y nunca me sentido extraña en ella, todo
lo contrario. |