Fecha: 08/03/2005
Fuente: EL PERIODICO DE ÉCIJA


Dolores Cecilia es galardonada con el Premio a la Mujer Trabajadora.

“Este premio lo recojo en nombre de muchas mujeres luchadoras”.

Dolores Cecilia, una catalana afincada en Écija desde hace 19 años, recibirá el próximo 11 de marzo el Premio a la Mujer Trabajadora del Año, por el que se le reconoce su larga trayectoria de compromiso social.

Dolores Cecilia Sánchez se ha hecho acreedora al premio Mujer Trabajadora del Año, que se le entregará en el transcurso de una cena el próximo 11 de marzo. Nacida en Sabadell (Barcelona), hija de padres andaluces, llegó a Écija hace 19 años y ha desplegado una gran actividad social, que le ha hecho acreedora a esta distinción
–¿Qué ha sentido al ser distinguida con el Premio a la Mujer Trabajadora del Año?

–Muchas cosas. En principio lo primero que pensé es que no me correspondía, que hay muchas mujeres que se merecen este premio. Luego, cuando piensas que te han elegido a ti, afloran muchas emociones. Por mi mente pasó toda mi vida, mi trayectoria de trabajar con y para los demás, un poco una retrospectiva desde la niñez.
–¿Desde cuándo está en Écija?
–Estoy desde el año 1985, porque mi marido fue trasladado por la Telefónica a esta ciudad.

–¿Cuál es su trayectoria hasta que llega a Écija?
–Nací en Sabadell, pero después mis padres se trasladaron a distintas poblaciones hasta recalar en Calaf, donde llegué con 3 años. Allí se puede decir que empieza mi vida, siempre marcada porque la casa de mis padres siempre estaba abierta a todo el mundo. Después, aún niña, empiezo a participar en un movimiento de parroquia, en el que se organizaban muchas actividades lúdicas fuera del horario escolar, hasta llegar a ser monitora del grupo, alternandolo con mi trabajo como auxiliar de farmacia. Además, se funda una coral en el pueblo y me apunto; y otro tanto con un grupo de teatro que se forma y con otro grupo de baile, con lo que a parte del aspecto laboral dedico muchas horas a actividades volcadas en los demás, a la sociedad, al pueblo en el que vives que deseas que tenga actividades y movimiento cultural. Luego ya me caso con mi compañero y seguimos los dos en esas actividades e incluso preparamos una lista independiente para competir en las primeras elecciones democráticas de Calaf, toda ella compuesta por gente joven, la mayor tenía 30 años.

–Y llega el traslado de su marido a Écija...
–Sí, con 30 años aterrizo en Écija. Ya había nacido la primera de nuestras hijas, tenía 5 meses cuando llegamos,y como es lógico, tuve que centrarme en la familia y en la casa, pues enseguida llegó nuestra segunda hija y se añaden mis padres, pues mi madre tenia alzheimer y estaba ya en estado vegetativo, con lo que bastante tenía con mi situación familiar. Pero, al mismo tiempo, tanto mi marido como yo empezamos a participar en la Asociación de Padres y Madres del Colegio ‘Blas Infante’ y en el Consejo Escolar. Además, como me encanta el teatro, en cuanto tengo un poco más de tiempo libre, organizo un grupo de teatro con los niños del colegio, Jóvenes en Acción. Al mismo tiempo entro en la parroquia de Santa Cruz y soy catequista durante unos años, lo que también me impulsa a promover una asociación juvenil y a que entre el grupo de mujeres que nos movíamos en el AMPA, todas muy entusiastas, nos planteemos formar una asociación de mujeres, pues por entonces sólo había en Écija una, la de Amas de Casa...
–Y constituyen la Asociación Hierbabuena
–Sí, porque queríamos ofrecer otra alternativa, que hubiera diversidad y se pudiesen acoplar las mujeres en función de su sensibilidad a la que más les gustara. Desde entonces llevamos diez años trabajando, organizando muchas actividades y puedo decir que fuimos pioneras en reivindicar la igualdad, en hablar de feminismo y de malos tratos, en buscar personas que viniesen y nos aclarasen conceptos, hubiese debate, exposiciones, teatro, conciertos... porque lo que intentamos es aportar otro granito de arena a que se vaya llegando a una igualdad y al fomento de la cultura.
–Pero no queda ahí su actividad...
–No. Estoy como educadora en la Fundación Internacional Aproni y desde luego intento participar en las actividades que hay en nuestra ciudad .

–¿Qué es para usted la vida?
–La vida es un trabajo diario. La vida es muy bonita, con sus altos y sus bajos. La vida es muchas cosas, pero desde luego una lucha diaria, un trabajar cada día.

–¿Y cómo cree que se debe afrontar? ¿Cuál es su filosofía de vida?
–Ante todo ser muy optimista, pero también realista. Por naturaleza soy muy optimista, intento ver las cosas siempre por el lado bueno, sin desconfiar de las personas, pero claro, no el mundo que nos rodea, aunque es curioso porque el mundo lo hacemos las personas.

–¿A quien dedica este premio?
–La verdad es que pienso que este premio no va para mí, lo acepto y recojo en nombre de muchas mujeres luchadoras, muchas mujeres que tienen tras de sí una trayectoria, de la cual nosotras somos sus seguidoras, así como de las mujeres que hoy están a nuestro alrededor y que tienen una lucha muy dura. Y desde luego he pensado en mis padres, que gracias a ellos soy como soy; y en mi entorno familiar, en mi compañero y marido, en mis hijas.

–¿La visión de una mujer es diferente al del hombre?
–Hay que empezar por decir que los hombres tienen las cosas mucho más fáciles que las mujeres. Nosotras, cualquier cosa que queramos hacer, nos cuesta un esfuerzo muy superior, me atrevo a decir que estamos continuamente en una lucha, en antagonismos entre lo que queremos hacer y lo que podemos.

–¿Cómo ve Écija?
–Desde que llegué estoy enamorada de esta ciudad y nunca me sentido extraña en ella, todo lo contrario.