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Una
mujer fallecida hace 15 meses recibe una cita del
SAS para que acuda a una prueba de detección de
cáncer.
Una mujer fallecida hace más de 15 meses de cáncer
de estómago ha recibido una citación del
Servicio Andaluz de Salud (SAS) para acudir a una
cita para la detección precoz de cáncer de mama,
según anunció hoy el abogado y portavoz de la
familia, Fernando Osuna, que resaltó lo "macabro"
de la carta en la que se le comunica a la ya
fallecida que asista a consulta el próximo 25 de
febrero.
Según dijo a Europa Press el letrado, además se
da la circunstancia que su muerte se debió a un
"error médico" debido a lo que
considera como un "diagnóstico tardío"
de su enfermedad y por el que la familia tiene
interpuesta una reclamación patrimonial por una
supuesta defectuosa asistencia sanitaria,
lamentando que en este caso "ya llueve sobre
mojado".
La familia de la fallecida, Pastora R.C., está
pendiente de que los tribunales resuelvan sobre
esta petición de indemnización "por un
imperdonable retraso de la administración
sanitaria", ya que "no se le detectó a
tiempo una grave enfermedad que le ocasionó la
muerte en octubre de 2003". Ahora, en
febrero de 2005, el SAS "cree que está viva
y la citan", denunció el portavoz familiar
a través de una nota.
El viudo y tres hijos de la fallecida reclaman al
Hospital de Ecija (Sevilla) 200.000 euros "en
concepto de daño moral, lucro cesante y todos
aquellos otros que pudieran corresponder contra
el SAS". Pastora R.C., falleció el 20 de
octubre de 2003 a la edad de 48 años debido a un
adenocarcinoma gástrico que le fue diagnosticado
en agosto de aquel año.
"CALVARIO"
Desde agosto de 1995 fue tratada médicamente de
depresión, cuadros catarrales, urticarias y
dispepsia gástrica, viéndose inmersa en un
desagradable episodio de visitas continuas a
hospitales y a médicos durante varios años,
siendo a partir de mediados de 2001 cuando las
molestias gástricas y abdominales, acompañadas
de estreñimiento, vómitos y malestar general,
se hicieron más frecuentes e intensas provocándoles
un "constante calvario", recuerda el
abogado.
A pesar de los síntomas evidentes de grave
malestar tanto físico como psicológico que
presentaba, "ningún facultativo accedió a
practicarle las pruebas médicas precisas que
hubieran detectado el grave cáncer que padecía
y evitado el fallecimiento de la paciente".
Una vez le fue diagnosticado el cáncer, se llegó
a la conclusión por parte de la comisión de
tumores del Hospital de la Merced de Osuna (Sevilla)
que el caso se encontraba fuera de toda
posibilidad de tratamiento quirúrgico o
quimioterápico, siendo tan sólo subsidiario de
tratamiento paliativo.
El bufete Osuna entiende que ha habido un "caso
manifiesto de funcionamiento deficitario y
anormal de la administración sanitaria, puesto
que la muerte de la paciente se pudo haber
evitado detectando el tumor cuando aparecieron
los primeros síntomas a través de las pruebas y
análisis médicos que existen en la actualidad
para tales casos". |