
| Fuente: EL PERIODICO DE
ÉCIJA |
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Entrega
de los VI Premios de Amigos de Écija a la
Defensa del Patrimonio.
El salón de actos del Palacio de Benamejí se
quedó pequeño para acoger la gran cantidad de
personas que se dieron cita en el acto.
El salón de actos del Palacio de Benamejí se
quedó pequeño para acoger a los muchos ecijanos
que se dieron cita el pasado domingo 23 de enero
para asistir a la entrega de los premios
correspondientes a la sexta convocatoria que la
Asociación de Amigos de Écija destina a la
defensa y recuperación del patrimonio arquitectónico
del conjunto histórico artístico de Écija.
Acto que tuvo como previo la inauguración de la
exposición de fotografía Imágenes para
la reflexión, instalada en el vestíbulo
del citado palacio y que recoge un amplio catálogo
de irregularidades o atentados al patrimonio,
cuando no ejemplos de mal gusto y falta de
respeto con el entorno.
Fernando del Pino, presidente de la Asociación
de Amigos de Écija, abrió el acto de entrega de
premios remarcando el sentido de estos galardones:
alabar y distinguir las actuaciones que
contribuyen a realzar o como mínimo conservar el
patrimonio histórico-artístico de la ciudad,
frente a la otra faceta de la Asociación de
denunciar los atentados o irregularidades a la
misma.
En total, siete premios y una mención especial:
a una actuación puntual en un monumento
declarado Bien de Interés Cultural (BIC), un
premio a la transformación de una vivienda tipológica
en restaurante, tres premios a soluciones
genuinas de arquitectura popular a escala doméstica,
dos premios a la recuperación integral de casa
Palacio y una mención especial por su
significación altruista.
Pero antes del acto en sí de entrega de
distinciones, Fernando del Pino aprovechó para
denunciar uno de los últimos ejemplos de
atentados sufridos por el patrimonio, como mal
ejemplo que señaló no debe volver a producirse:
la desaparición por derribo en el año 2004 de
uno de los inmuebles más antiguos y
significativos de Écija, la casa del poeta Garci
Sánchez de Badajoz, cuya parte fundamental de la
casa era del primer cuarto del siglo XVI.
El alcalde de la ciudad, Juan Wic, que presidió
el acto, confesó en su intervención el sonrojo
que le causaba contemplar la exposición de
fotografías, en las que se denuncia los malos
ejemplos, que Wic reconoció que también
forman parte de nuestra ciudad,. No
obstante, incidió en su compromiso personal y el
de su equipo de gobierno municipal por defender
el patrimonio y, más aún, promocionarlo como
uno de los ejes de desarrollo de la ciudad a través
del turismo.
Asimismo, dedicó una parte esencial de su
intervención a destacar la labor que realiza la
Asociación Amigos de Écija y a elogiar a los
premiados, para concluir insistiendo en el
compromiso de hacer que se cumpla extrictamente
la legislación y ordenanzas municipales en
materia de defensa y conservación del patrimonio
histórico-artístico de la ciudad, sin impedir
por ello el desarrollo y modernidad de Écija.
A continuación, Pedro Sánchez, secretario de la
comisión técnica responsable de la elección de
los premiados, condujo el acto de entrega de
distinciones a cada uno de los representantes de
las actuaciones distinguidas en esta sexta edición.
El Premio a una actuación puntual en un
monumento nacional fue para la reconstrucción
integral de la espadaña del Convento de San José,
Las Teresas, promovido por la
Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía,
que se encontraba en un lamentable estado de
ruina que amenazaba con un desplome inminente.
Bajo la dirección del ingeniero Luis del Moral,
el arquitecto Javier Madero y el aparejador
Eduardo Martín, y a través del constructor
Diego Cadena, la actuación no sólo ha
consolidado la espadaña sino que se ha
restaurado por completo. Un premio que recogió
de manos de Fernando del Pino el delegado
provincial de Turismo, Deporte y Comercio,
Francisco Obregón, que además de felicitar a
los promotores de los premios anunció que en
breve se darán a conocer importantes actuaciones
de la Junta en Écija en este mismo capítulo de
rehabilitación y promoción del patrimonio
ecijano.
El segundo premio fue para la rehabilitación y
rehuso de tipología para restaurante de un
inmueble de la calle Galindo, Casa Machín,
promovido por Antonio Jiménez Madrid e Hijos S.L.,
ejecutado por la empresa constructora Astigitana
de Construcciones SL, bajo la dirección del
arquitecto Gines Téllez y el aparejador Rafael
Blanco. Actuación que ha conservado el primitivo
acceso al inmueble para organizar, respecto a un
patio preexistente, las distintas dependencias
necesarias para su uso por un lado como
restaurante y otro para vivienda privada,
destacando al conservación y recuperación de
los elementos más importantes, sobre todo de los
artesonados. Premio entregado por Juan Wic y
recogido por Antonio Jiménez.
El tercero de los premios, en el apartado de
arquitectura popular, fue para la actuación
realizada en una vivienda doméstica de la Plaza
de la Constitución, en la que se premia la
solución adoptada para conseguir un perfecto diálogo
con el Palacio de Benamejí, destacando la solución
aportada que proyecta un volumen de menor tamaño
a la plaza y otro mayor a la calle lateral, con
objeto de liberar de obstáculo visual el torreón
sur del referido palacio, cuando conforme a las
ordenanzas municipales el promotor, Juan Sánchez,
podría haber elevado una planta más en ese
punto. Actuación dirigida por los arquitectos
José Carlos López y Fernando Martín, actuando
como aparejador José Luis Pérez y ejecutado por
la empresa Lucovi. Premio que recibió Juan Sánchez
de manos de Méndez Varo.
El cuarto premio, también en el apartado de
arquitectura popular, fue para la rehabilitación
y actualización de la vivienda unifamiliar de la
calle Nava 16, en la que destaca el escrupuloso
tratamiento del lienzo de la fachada y la
apertura de la galería del patio que estaba
tabicado, promovido por Miguel Ángel Gómez y
ejecutado por el constructor Antonio Guisado, con
la dirección de la arquitecta Rebeca Madero y el
aparejador Eduardo Martínez. Premio entregado
por Luis Castelo y recogido por Miguel Ángel Gómez.
El quinto premio, del mismo apartado que los dos
anteriores, recayó en José Manuel Rodríguez,
propietario de la vivienda de la calle Compañía
17, en la que se ha resuelto con eficacia tanto
la ejecución de la fachada, recuperando el
tradicional ingreso por apeadero en el ángulo de
dicha calle, como el uso de rejas de forja de
considerable porte con guardapolvos en planta
primera, organizando la planta hasta colmatar el
solar hacia el Norte, dejándolo ausente de
edificaciones por su trasera al Oeste, con objeto
de liberar de volúmenes el encuentro con el
Convento de Carmelitas Descalzas Las
Teresas. Actuación dirigida por el
arquitecto Valle García-Verde y el aparejador
Manuel martín, ejecutada por Construcciones y
Contratas Alemón SL Premio recogido por José
Manuel Rodríguez de manos de Vicente Mazón.
El sexto premio recayó en la rehabilitación y
restauración integral de una de las tipologías
más significativas de la arquitectura barroca
ecijana: la casa originaria del Marqués de Casa
Saavedra, hoy residencia de la familia Tamarit-Almagro,
ubicada en la calle Comedias. En ella se ha
realizado una puesta en valor de los elementos
primigenios tales como apeadero, patio de
columnas, escalera con bóveda de media naranja
sobre pechinas, galerías y jardín, eliminando
las adulteraciones de obras y materiales añadidos
en diferentes épocas. Actuación promovida por
Miguel Ángel Tamarit, que recogió el premio de
manos de Rafael Grande, dirigida por Fernando
Martín y su equipo técnico (Jesús García,
Rafael Pradas y los hermanos Mármoles Fernández)
El último de los premios fue para la actuación
desarrollada en la casa palacio de la calle Santa
Florentina, promovida por Miguel Ángel Cárdenas.
Una ampliación de la casa hacia el Norte,
integrando un considerable fragmento de lienzo de
la muralla almohade, restaurando la torre de la
Puerta de Sevilla y creando un nuevo ingreso con
un apeadero descubierto, además de otras
actuaciones. Todas ellas dirigidas por el
arquitecto Arturo Ramírez y el aparejador
Antonio Povedano, ejecutado por la empresa Díaz
Frías SL. Galardón entregado por Fernando del
Pino y recogido por Miguel Ángel Cárdenas.
Pero no acabaron aquí las distinciones, pues las
hermanas Osuna Ostos recibieron de manos de Juan
Wic una mención especial de estos Premios de
Amigos de Écija por la cesión gratuita a la
Fundación Écija Funema de un inmueble de calle
Ancha, así como costear la totalidad de las
obras que lo han convertido en residencia para la
tercera edad. Un proyecto que desarrolla de forma
correcta esta actuación como residencia en torno
a un patio de columnas característico de las
tipologías ecijanas, con apeadero lateral y
lienzo de muralla almohade al fondo del mismo.
Actuación ejecutada por el constructor Antonio
Guisado, dirigido por los arquitectos Javier
Madero, Luis Fernández y José Oliva, actuando
como aparejador Eduardo Martínez. |