Fecha: 02/02/2005
Fuente: EL PERIODICO DE ÉCIJA


Entrega de los VI Premios de Amigos de Écija a la Defensa del Patrimonio.

El salón de actos del Palacio de Benamejí se quedó pequeño para acoger la gran cantidad de personas que se dieron cita en el acto.

El salón de actos del Palacio de Benamejí se quedó pequeño para acoger a los muchos ecijanos que se dieron cita el pasado domingo 23 de enero para asistir a la entrega de los premios correspondientes a la sexta convocatoria que la Asociación de Amigos de Écija destina a la defensa y recuperación del patrimonio arquitectónico del conjunto histórico artístico de Écija.

Acto que tuvo como previo la inauguración de la exposición de fotografía ‘Imágenes para la reflexión’, instalada en el vestíbulo del citado palacio y que recoge un amplio catálogo de irregularidades o atentados al patrimonio, cuando no ejemplos de mal gusto y falta de respeto con el entorno.

Fernando del Pino, presidente de la Asociación de Amigos de Écija, abrió el acto de entrega de premios remarcando el sentido de estos galardones: alabar y distinguir las actuaciones que contribuyen a realzar o como mínimo conservar el patrimonio histórico-artístico de la ciudad, frente a la otra faceta de la Asociación de denunciar los atentados o irregularidades a la misma.

En total, siete premios y una mención especial: a una actuación puntual en un monumento declarado Bien de Interés Cultural (BIC), un premio a la transformación de una vivienda tipológica en restaurante, tres premios a soluciones genuinas de arquitectura popular a escala doméstica, dos premios a la recuperación integral de casa Palacio y una mención especial por su significación altruista.

Pero antes del acto en sí de entrega de distinciones, Fernando del Pino aprovechó para denunciar uno de los últimos ejemplos de atentados sufridos por el patrimonio, como mal ejemplo que señaló no debe volver a producirse: la desaparición por derribo en el año 2004 de uno de los inmuebles más antiguos y significativos de Écija, la casa del poeta Garci Sánchez de Badajoz, cuya parte fundamental de la casa era del primer cuarto del siglo XVI.

El alcalde de la ciudad, Juan Wic, que presidió el acto, confesó en su intervención el “sonrojo” que le causaba contemplar la exposición de fotografías, en las que se denuncia los malos ejemplos, que Wic reconoció que “también forman parte de nuestra ciudad”,. No obstante, incidió en su compromiso personal y el de su equipo de gobierno municipal por defender el patrimonio y, más aún, promocionarlo como uno de los ejes de desarrollo de la ciudad a través del turismo.

Asimismo, dedicó una parte esencial de su intervención a destacar la labor que realiza la Asociación Amigos de Écija y a elogiar a los premiados, para concluir insistiendo en el compromiso de hacer que se cumpla extrictamente la legislación y ordenanzas municipales en materia de defensa y conservación del patrimonio histórico-artístico de la ciudad, sin impedir por ello el desarrollo y modernidad de Écija.

A continuación, Pedro Sánchez, secretario de la comisión técnica responsable de la elección de los premiados, condujo el acto de entrega de distinciones a cada uno de los representantes de las actuaciones distinguidas en esta sexta edición.

El Premio a una actuación puntual en un monumento nacional fue para la reconstrucción integral de la espadaña del Convento de San José, ‘Las Teresas’, promovido por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, que se encontraba en un lamentable estado de ruina que amenazaba con un desplome inminente. Bajo la dirección del ingeniero Luis del Moral, el arquitecto Javier Madero y el aparejador Eduardo Martín, y a través del constructor Diego Cadena, la actuación no sólo ha consolidado la espadaña sino que se ha restaurado por completo. Un premio que recogió de manos de Fernando del Pino el delegado provincial de Turismo, Deporte y Comercio, Francisco Obregón, que además de felicitar a los promotores de los premios anunció que en breve se darán a conocer importantes actuaciones de la Junta en Écija en este mismo capítulo de rehabilitación y promoción del patrimonio ecijano.

El segundo premio fue para la rehabilitación y rehuso de tipología para restaurante de un inmueble de la calle Galindo, Casa Machín, promovido por Antonio Jiménez Madrid e Hijos S.L., ejecutado por la empresa constructora Astigitana de Construcciones SL, bajo la dirección del arquitecto Gines Téllez y el aparejador Rafael Blanco. Actuación que ha conservado el primitivo acceso al inmueble para organizar, respecto a un patio preexistente, las distintas dependencias necesarias para su uso por un lado como restaurante y otro para vivienda privada, destacando al conservación y recuperación de los elementos más importantes, sobre todo de los artesonados. Premio entregado por Juan Wic y recogido por Antonio Jiménez.

El tercero de los premios, en el apartado de arquitectura popular, fue para la actuación realizada en una vivienda doméstica de la Plaza de la Constitución, en la que se premia la solución adoptada para conseguir un perfecto diálogo con el Palacio de Benamejí, destacando la solución aportada que proyecta un volumen de menor tamaño a la plaza y otro mayor a la calle lateral, con objeto de liberar de obstáculo visual el torreón sur del referido palacio, cuando conforme a las ordenanzas municipales el promotor, Juan Sánchez, podría haber elevado una planta más en ese punto. Actuación dirigida por los arquitectos José Carlos López y Fernando Martín, actuando como aparejador José Luis Pérez y ejecutado por la empresa Lucovi. Premio que recibió Juan Sánchez de manos de Méndez Varo.

El cuarto premio, también en el apartado de arquitectura popular, fue para la rehabilitación y actualización de la vivienda unifamiliar de la calle Nava 16, en la que destaca el escrupuloso tratamiento del lienzo de la fachada y la apertura de la galería del patio que estaba tabicado, promovido por Miguel Ángel Gómez y ejecutado por el constructor Antonio Guisado, con la dirección de la arquitecta Rebeca Madero y el aparejador Eduardo Martínez. Premio entregado por Luis Castelo y recogido por Miguel Ángel Gómez.

El quinto premio, del mismo apartado que los dos anteriores, recayó en José Manuel Rodríguez, propietario de la vivienda de la calle Compañía 17, en la que se ha resuelto con eficacia tanto la ejecución de la fachada, recuperando el tradicional ingreso por apeadero en el ángulo de dicha calle, como el uso de rejas de forja de considerable porte con guardapolvos en planta primera, organizando la planta hasta colmatar el solar hacia el Norte, dejándolo ausente de edificaciones por su trasera al Oeste, con objeto de liberar de volúmenes el encuentro con el Convento de Carmelitas Descalzas ‘Las Teresas’. Actuación dirigida por el arquitecto Valle García-Verde y el aparejador Manuel martín, ejecutada por Construcciones y Contratas Alemón SL Premio recogido por José Manuel Rodríguez de manos de Vicente Mazón.

El sexto premio recayó en la rehabilitación y restauración integral de una de las tipologías más significativas de la arquitectura barroca ecijana: la casa originaria del Marqués de Casa Saavedra, hoy residencia de la familia Tamarit-Almagro, ubicada en la calle Comedias. En ella se ha realizado una puesta en valor de los elementos primigenios tales como apeadero, patio de columnas, escalera con bóveda de media naranja sobre pechinas, galerías y jardín, eliminando las adulteraciones de obras y materiales añadidos en diferentes épocas. Actuación promovida por Miguel Ángel Tamarit, que recogió el premio de manos de Rafael Grande, dirigida por Fernando Martín y su equipo técnico (Jesús García, Rafael Pradas y los hermanos Mármoles Fernández)

El último de los premios fue para la actuación desarrollada en la casa palacio de la calle Santa Florentina, promovida por Miguel Ángel Cárdenas. Una ampliación de la casa hacia el Norte, integrando un considerable fragmento de lienzo de la muralla almohade, restaurando la torre de la Puerta de Sevilla y creando un nuevo ingreso con un apeadero descubierto, además de otras actuaciones. Todas ellas dirigidas por el arquitecto Arturo Ramírez y el aparejador Antonio Povedano, ejecutado por la empresa Díaz Frías SL. Galardón entregado por Fernando del Pino y recogido por Miguel Ángel Cárdenas.

Pero no acabaron aquí las distinciones, pues las hermanas Osuna Ostos recibieron de manos de Juan Wic una mención especial de estos Premios de Amigos de Écija por la cesión gratuita a la Fundación Écija Funema de un inmueble de calle Ancha, así como costear la totalidad de las obras que lo han convertido en residencia para la tercera edad. Un proyecto que desarrolla de forma correcta esta actuación como residencia en torno a un patio de columnas característico de las tipologías ecijanas, con apeadero lateral y lienzo de muralla almohade al fondo del mismo. Actuación ejecutada por el constructor Antonio Guisado, dirigido por los arquitectos Javier Madero, Luis Fernández y José Oliva, actuando como aparejador Eduardo Martínez.