Fecha: 12/12/2005
Fuente: ABC


En enero abre sus puertas la residencia «Madre» para mayores necesitados.

Después de siete años desde que se iniciara el proyecto, las hermanas Osuna Ostos han visto hecho realidad su deseo de ayudar a los más desfavorecidos.

A mediados de de enero esta previsto que abra sus puertas en Écija, la nueva residencia para mayores «Madre», una iniciativa que han hecho realidad las hermanas Osuna Ostos.

Hace más de siete años que estas ecijanas iniciaron este proyecto, movidas por la fe, la caridad y el amor, según ellas mismas comentan,

Para ello, María del Carmen, Asunta y Amparo Osuna Ostos, junto con diversos familiares, crearon la Fundación Ecijana Madre (Funema), con la finalidad no lucrativa de ayudar a los sectores más desfavorecidos de la ciudad astigitana. y en este caso pensaron en los mayores.

Sin ayuda pública

Así, pusieron a disposición de la fundación una antigua casa familiar solariega, rodeada de murallas y torreones almohades, sita en la calle Ancha, en pleno casco histórico, que en sus 900 metros acogerá 30 plazas asistidas para mayores, en la mayoría individuales, perfectamente acondicionadas y equipadas. La residencia consta de apeadero, patio de columnas, jardín, solarium, gimnasio, salas de estar y de televisión, enfermería, aire acondicionado y todo los requisitos conforme a la normativa vigente. La financiación de este proyecto no ha sido fácil, lamenta María del Carmen Osuna, pues no han contado con la ayuda de ninguna institución ni pública ni privada, sino que ha sido al cien por cien financiación familiar.

Para poder sacar adelante el proyecto, estas ecijanas tuvieron que ceder a la fundación unos terrenos de la familia, que luego pusieron en venta y que fueron adquiridos por el Ayuntamiento de Écija con el dinero de esta venta han podido pagar los más de 300 millones de las antiguas pesetas que aún «sin hacer las cuentas exactas» cree la familia que ronda el presupuesto. La gestión de esta residencia ha sido cedida a la ONG Edad Dorada Mensajeros de la Paz Andalucía, una institución sin ánimo de lucro que ya cuenta con varias residencias en toda España, de ellas, 4 en Andalucía y, más concretamente, 2 en la provincia de Sevilla: una en el Viso del Alcor y otra en Palomares del Río.

Concertación de plazas

Se espera que la Junta pueda concertar al menos el cincuenta por ciento de las plazas, ya que esta residencia está dirigida a las personas con más escasez de recursos y con más necesidades, ya sean económicas o de salud, y por supuesto dando prioridad a las personas en situación de urgencia social.

Las plazas para las cuales ya hay lista de espera, tendrán un precio de 1.200 euros para las personas que requieran asistencia, y de 200 euros menos para las que se valgan por sí mismas, unos costes que servirán simplemente para cubrir gastos de mantenimiento y personal. Desde Mensajero de la Paz y desde Funema se quiere hacer mucho hincapié en que este proyecto revierta en los propios ecijanos, de ahí que tengan prioridad los oriundos de la ciudad tanto a la hora de cubrir plazas como a la hora de cubrir puestos de trabajo. Concretamente con la apertura de este centro, se crean 15 puestos directos -ya hay cerca de 200 currículos, cuya selección se hará efectiva la próxima semana-; se contrataran un ATS, un fisio y un terapeuta, el resto serán auxiliares de clínica.

«Llave en mano»

Desde la ONG encargada de la gestión se sienten muy satisfechos y agradecidos de poder desarrollar su labor a través de una residencia de estas características y, sobre todo, habiéndose encontrado todas las facilidades de una estancia «llave en mano»; ahora esperan poder convertir la residencia «Madre» en el hogar de aquellas personas mayores de Écija que lo necesiten.

Una vez que el proyecto está a punto de ser realidad, las hermanas Osuna Ostos se sienten satisfechas y recompensadas por tanto trabajo duro llevado a cabo en los últimos años, aunque su mayor regalo será, según afirma María del Carmen, cuando «vean el patio de la casa lleno de ancianos disfrutando del entorno».

María del Carmen termina diciendo que su padre en vida dio la bendición al proyecto y que su madre desde el cielo se sentirá reconfortada al ver el uso al que se ha destinado la casa, siendo un homenaje a ella, de ahí su nombre: Residencia de mayores «Madre».