Fecha: 30/10/2004 Fuente: EL PERIODICO DE ÉCIJA

Una misa pone punto final a la presencia de los Padres Paules en Écija.

Tras 98 años de presencia en la ciudad, entregan la iglesia de San francisco al Arzobispado

Noventa y ocho años de historia pondrán colofón este próximo lunes, festividad de Todos los Santos. La iglesia de San Francisco celebrará un acto cargado de emotividad. La tradicional misa de las 12 de la mañana se retrasará una hora y será concelebrada por todos los sacerdotes de Écija y posiblemente de todo el arciprestazgo, incluido el vicario episcopal de la zona. La razón no es otra que en el transcurso de la ceremonia la iglesia de San Francisco, que ha estado regentada durante los últimos noventa y ocho años por los Padres Paules, será entregada al Arzobispado.

El motivo de la entrega de la iglesia de San Francisco es el traslado del último padre paul que quedaba, Ricardo Martínez, una vez que en las últimas fechas marcharon a destinos ya de descanso, debido a su elevada edad, los otros dos miembros de la congregación que quedaban en Écija, los padres Gómez y Agustín, de 84 y 79 años respectivamente.

Debido a esta situación, y al evidente problema de fondo que es la falta de vocaciones religiosas y que afecta como a la mayoría de las congregaciones también a los padres paules, éstos, a pesar de que pretendían prolongar su estancia como mínimo dos años más, con objeto de poder celebrar el centenario de su estancia en Écija, al final han tenido que dejar de regir la iglesia de San Francisco y entregarla a su propietario, el Arzobispado.

Según ha señalado el padre Ricardo Martínez, la otra tristeza con la que abandona Écija es no ver concluidas las obras de rehabilitación del templo, aunque sí muy satisfecho de haber cambiado por completo el tejado e instalados desagües, de los que carecía el templo y provocaba que toda el agua de lluvia se quedaba bajo ella provocando mucha humedad. Obras que tuvieron un coste de entorno a 366.000 euros, de los que el pueblo de Écija colaboró con 78.000 euros y todavía queda por cubrir 150.000 que, según señaló el padre Martínez cubrirá la propia congregación de paules.

En el capítulo de balance de todos estos años de responsabilidad al frente de la iglesia de San Francisco, el padre Ricardo Martínez se ha mostrado muy satisfecho, señalando que ha sido “positivo pero callado”, sin hacer ningún tipo de alarde. Una misión que ha consistido, básicamente, en la celebración de la eucaristía y la del sacramento de la penitencia antes de cada misa.

Tiempos atrás, la labor fue mucho más amplia, ya que también llevaron durante algún tiempo la parroquia de San Juan de Ávila y la residencia de los padres paules en Écija fue parada y fonda de los equipos de las misiones populares. Ahora, tras casi un siglo de actividad permanente, ponen punto y final. Al menos por el momento.