| Fecha: 13/10/2004 |
Fuente: EL
PERIODICO DE ÉCIJA |
Écija acoge la final de España de
becerristas.
Tendra lugar el sábado 16 a las 17,00 horas con
entrada gratuita mediante invitación.
Ecija tiene una cita ineludible el sábado 16 de
este mes. La Plaza de Toros de Pinichi acoge a
las cinco de la tarde la I Final Española de
Becerristas, en la que el ecijano Miguel Ángel
Delgado, tras proclamarse brillante ganador de
Andalucía, aspira a todo, absolutamente a todo.
Un evento taurino que fue presentado días atrás
en el Palacio de Benamejí con la presidencia del
alcalde de la ciudad, Juan Wic, y con una
amplísima representación de todo el mundo
taurino en la ciudad, comenzando por los alumnos
de la Escuela Municipal de Tauromaquia con su
director al frente, Pepe Luis Vargas, y, por
supuesto, con el que todos esperamos que se
convierta en su vencedor: Miguel Ángel Delgado.
Una tarde de toros que por primera vez se celebra
en España, pues ha supuesto coordinar a las
principales escuelas taurinas de toda la
geografía española. Una idea surgida de ese
gran aficionado que es Enrique Beta, que
permitirá a los aficionados de Écija, y seguro
que otros muchos más llegados de toda la Comarca
e incluso de fuera de la región, asistir a una
tarde de toros de quienes están llamados a ser
futuras figuras.
Becerrada en la que con novillos de Torreestrella
medirán su arte el triunfador de las Escuela de
Tauromaquia de Albacete, Miguel Tendero; el de
Valencia, Vicente Marrero; el de Madrid, Javier
Cortes; el de Salamanca, Alberto Duran; el de
Badajoz, Manuel Larios; y el catalizador del
nuevo boom taurino en Écija y por ende en
Andalucía, Miguel Ángel Delgado. Un
espectáculo con entrada libre mediante
invitación que se puede conseguir en las
distintas peñas taurinas de la ciudad así como
en muchos bares, para el que todos, responsables
municipales y de las peñas, hacen un llamamiento
para que los ecijanos acudan y den su soporte a
su paisano.
El acto de presentación del cartel taurino,
calificado como el de "las ilusiones"
por Manolo Tirado, sirvió para que el alcalde de
Écija felicitara públicamente a la Escuela
Municipal de Tauromaquia y de forma especial a
Miguel Ángel Delgado, recordando el último de
sus éxitos, el clamor que levantó en la plaza
de toros de Jaén . Es más, Juan Wic leyó en
voz alta parte de la crítica taurina realizada
por el periódico El Ideal de Jaén, señalando
que al hacerlo se le ponía el bello de punta. Y
aunque la primera autoridad interrogó al joven
novillero ecijano para que comentara algo al
respecto, Miguel Ángel Delgado, que es un joven
de 14 años corto de palabra pero rapsoda de la
capa y la muleta, se limitó a sonreír y a
manifestar que para él era muy especial esa
tarde por la importancia de la plaza y del evento,
una concentración de las escuelas de tauromaquia
de Andalucía.
Por su parte, el director de la Escuela Municipal
de Tauromaquia, Pepe Luis Vargas, señaló en su
parlamento ante un auditorio lleno, como
esperemos que esté la plaza de toros el próximo
sábado 16, que no se trata de una novillada más,
sino de un auténtico evento, en tanto reunirá a
las mejores promesas de España, a los novilleros
de 14 o 15 años más prometedores, auténticas
cabezas privilegiadas en este difícil mundo del
toro, lo que sin duda permitirá disfrutar de
este arte en toda su pureza, sin trampa ni
cartón.
Asimismo, Pepe Luis Vargas dedicó como no podía
ser menos parte de su intervención a destacar
las cualidades de su pupilo, Miguel Ángel
Delgado, asegurando que toda la afición de
España está pendiente de él, pues halla donde
ha toreado ha causado sensación. Por último,
tras confiar que la afición responda a esta cita
de lujo, manifestó sentirse orgulloso de Miguel
Ángel y de todos sus alumnos de la Escuela
Taurina de Écija.
También el delegado de Fiestas, José Joaquín
González, tomó la palabra para agradecer el
apoyo de las peñas y el de Enrique Beta,
patrocinador del I Trofeo Junta de Andalucía y
Ciudad de Écija, así como a Taurotoro por su
colaboración en la organización del festejo y
la cesión de la plaza, en lo que los demás
oradores también insistieron.
Por último, tras los parlamentos, la presidencia
de la mesa del acto, junto a Enrique Beta,
descorrieron la tela que ocultaba el cartel,
mientras los alumnos de la Escuela Municipal de
Tauromaquia de Écija repartían entre los
presentes los carteles de mano.
Cartel de figuras
El atractivo del cartel del sábado 16 es
innegable. Además del tirón que supone la
presencia de Miguel Ángel Delgado, harán el
paseíllo los triunfadores de las competiciones
de promoción que al tiempo que en Andalucía, y
que dieron al novillero ecijano el puesto de
honor, se han desarrollado en el resto de España.
Jóvenes que apuntan maneras de figuras, lo cual
es lo mejor que le puede pasar a Miguel Ángel,
porque codearse con los mejores siempre estimula
y hace que uno saque lo mejor de sí. Seguro que
no le pesara la responsabilidad y, como siempre,
saldrá a darlo todo.
Miguel Ángel Delgado: el presente de una figura
de mañana de la fiesta nacional
Miguel Ángel Delgado, a pesar de sus pocos años,
ya figura en casi todas las agendas del mundo del
toro. Su pequeña figura se transforma en cuanto
pisa el albero de una plaza. Causa sorpresa
porque nadie está preparado para encontrarse con
un niño que vestido de luces o con traje campero
se agiganta, haciendo olvidar a todos su menuda
talla o sus pocos años, 14. Hijo de Pablo
Delgado, banderillero ecijano en la actualidad en
la cuadrilla del torero francés Sebastián
Castella, es evidente que de casta le viene al
muchacho. Se inicio en la Escuela Municipal de
Tauromaquia de Écija a los siete años, y todo
este tiempo ha estado bajo la batuta del maestro
Pepe Luis Vargas, a quien hace mucho tiempo que
se le debe un reconocimiento público a la enorme
tarea que viene realizando con los niños y
jóvenes ecijanos, pues si bien se necesita una
buena semilla sin riego, sin los cuidados
adecuados, sin la enseñanza oportuna, nunca
germina.
Miguel Ángel Delgado sorprende a todos por la
facilidad con que se mueve delante de la cara del
toro e incluso en la briega a distancia. Sabe
encontrar por puro instinto el sitio que requiere
el novillo y al modo de los toreros más puristas,
despliega igual con el capote que con la muleta
los pases precisos, esos y no otros. Además,
porque la fiesta del toro requiere mucha
gallardía, con movimientos delicados y al tiempo
recios, sin amaneramientos, con los adornos que
son precisos, sin ni una floritura de más. Más
parece un torero castellano que uno de la escuela
sevillana. Y es que además del valor que tiene,
innegable, puesto a prueba sin dobleces, Miguel
Ángel Delgado tiene algo imprescindible: una
cabeza inusual para su corta edad. Verlo con esa
seriedad y relajación que atesora ante los
cuernos de su enemigo mueve a admiración. Los
oles están en la misma garganta, unas veces
atragantados por la emoción y otro como
chillidos que escapan admirativos. Hasta ahora,
sólo se puede hablar bien de él. Si esta
profesión fuera diferente a como es, todos
jugaríamos a caballo ganador apostando a que
estamos ante un figurón. Pero debe tener esa
paciencia que demuestra delante de la cara del
toro para seguir trabajando en silencio y
proseguir su formación. No hay prisa. Como dice
ese sabio refrán de vísteme despacio que tengo
prisa, las cosas despacito, que esa es la magia
del toro. Las cosas bien hechas, por derecho,
poquito a poco, sin prisas. El futuro es suyo a
nada que lo cuide. |
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