Fecha: 04/10/2004 Fuente: EL PERIODICO DE ÉCIJA

Apoteósico triunfo en Jaén de los novilleros ecijanos Miguel Raya y Miguel Ángel Delgado.

Raya se llevó los máximos trofeos mientras Delgado cortó dos orejas al fallar con la espada.

La Escuela Municipal de Tauromaquia de Écija arrasó en el V Encuentro de Escuelas Taurinas de Andalucía, celebrado los días 24, 25 y 26 de septiembre en Jaén. En la primera de las novilladas, el ecijano Paco Jiménez demostró su progresión y buenas maneras, dejando una grata impresión premiada con una oreja, pero sobre todo hubo que esperar a la última novillada, celebrada el pasado domingo, para que el delirio contagiara a todos los aficionados presentes, primero con la actuación de Miguel Raya y luego de Miguel Ángel Delgado.

El primero de los novilleros ecijanos, que recordemos quedó segundo en los festejos de promoción de erales de Andalucía, se llevó los máximos trofeos tras una excelente, variada y templada faena a su novillo, convirtiéndose en el triunfador de la tarde, al conseguir la nota más alta que se materializó al pasear por el coso de Jaén las dos orejas y el rabo de su novillo.

Luego, con el último de los ejemplares de la ganadería de Salvador Domecq, en general faltos de fuerza, Miguel Ángel Raya volvió la plaza del revés, causando sensación en unos aficionados que no pudieron evitar la sorpresa de la pequeña estampa de este ecijano que sin embargó se creció de forma increíble, a pesar de recibir un fuerte revolcón de su enemigo. Invitado al festejo como ganador del ciclo de promoción de añojos, no sólo demostró el por qué de este galardón sino las enormes posibilidades que tiene de convertirse en una figura del toreo en cuanto su edad, 14 años, le permita dar el salto a los festejos y no ya en clases prácticas.

Miguel Ángel Delgado derrochó un toreo purista y valiente. De salida recibió a su novillo con lances de verónica de rodillas, sin descomponerse, para desplegar después todo un recital con la muleta. Lástima que fallara con la espada, pues sino en vez de las dos orejas se hubiera llevado el rabo y hasta el animal entero. baste señalar que todos los críticos taurinos de los medios presentes en el festejo coincidieron en realizar crónicas en las que lo comparan a Enrique Ponce.