| Fecha: 15/06/2004 |
Fuente: EL
PERIODICO DE ÉCIJA |
Écija rindió homenaje a El Pere.
Solidaridad: Todos se brindaron de forma
altruista para colaborar con la familia del
banderillero.
Cartel de lujo: Estuvieron Espartaco, Jesulín de
Ubrique, El Cordobés, El Juli, Pedro Cárdenas,
Ortega Cano, Rivera Ordóñez, Miguel Raya y
Miguel Ángel Delgado.
El coso de Pinichi fue el marco ideal para que el
pueblo de Écija y el mundo del toro rindiera
homenaje póstumo al malogrado banderillero
ecijano Antonio Pérez Pérez, El Pere
El coso de Pinichi fue el 6 de junio un auténtico
clamor de amor hacia uno de sus ídolos, el
malogrado banderillero Antonio Pérez Pérez,
El Pere. Como ocurriera en su
entierro, que toda la ciudad se echó a la calle,
el pasado domingo la Plaza de Toros de Écija
casi se queda pequeña para alojar a todo un
pueblo y a muchos aficionados del toreo llegados
de muchos rincones de la geografía. Y lo de
menos era el cartel, aunque este era de lujo. Lo
importante era homenajear como se debía a su
torero de plata, hombre de oro.
Un magno festival taurino, en el que todos, desde
el más insignificante peón a el más alto
torero del escalafón, pasando por ganaderos,
empresa del coso y un largo etcétera, se
brindaron de forma altruista, con objeto de que
los beneficios íntegros de taquilla fueran a
parar a la familia de Antonio Pérez El
Pere.
Presidido el coso taurino por una gran fotografía
del malogrado banderillero ecijano, así como con
varias pancartas que repetían el lema Ciudad
del sol, por siempre serás Pere, que además
lucían todos los hombres de callejón y
areneros, desde mucho antes de las seis de la
tarde se fue convirtiendo el coso en escenario
del homenaje. Cuando a la hora señalada se abrió
el portón de cuadrillas, muda la banda de música
en el paseíllo, entre un silencio impresionante,
la plaza se puso en pie, llorando al unísono
cuando sonó un toque de oración, rubricado como
colofón por el tronar de las palmas en ovación
sentida y emocionada que hizo más presente si
cabía a Antonio Pérez El Pere.
A continuación, tuvo lugar un pequeño acto
testimonial como pocos, reflejo del sentir que a
todos embargaba. Por un lado, la familia del
malogrado banderillero quiso agradecer a todos, y
en su representación a los espadas, las muestras
de afecto y solidaridad. De esta forma, se hizo
entrega por parte de los dos hijos de El
Pere, Antonio y Rocío, de un cuadro y una
medalla de la Virgen del Valle a cada uno de los
componentes del cartel taurino, además de una
gran fotografía del malogrado banderillero
ecijano. Luego, el padre y un hermano de Antonio
Pérez Pérez hicieron entrega de sendas fotografías
a Antonio El Conde y Enrique Beta,
dos de los más íntimos amigos del malogrado
banderillero, para completarse el acto con la
entrega por parte del alcalde de Écija, Juan
Wic, de la insignia oficial del Ayuntamiento al
hijo pequeño de El Pere, Antonio.Además,
hasta de Córdoba se desplazron autoridades y
amigos que hicieron entrega al padre de El
Pere de un recordatorio.
Pero no quedó ahí el homenaje. Empezada la
lidia de los toros, fueron muchos los momentos
cargados de evocaciones a El Pere.
Todos los toreros le brindaron de una u otra
manera sus faenas, bien directamente desde el
centro de la plaza saludando sombrero en mano al
cielo o haciéndolo ante su viuda o ante quien
fuera su maestro durante catorce años, Manuel Díaz
El Cordobés. Pero además, una vez
cobrados los triunfos, muchos fueron quienes
quisieron testimoniar que iban dirigidos a
Antonio Pérez. Así, primero el rejoneador Pedro
Cárdenas y después Manuel Díaz El Cordobés
y El Juli dieron su vuelta al ruedo
entregando sus trofeos al hijo de El Pere,
Antonio, y haciéndose acompañar por él. O el
detalle de Jesulín de Ubrique, que
se acercó a la barrera y entregó el rabo de su
toro al pequeño Antonio, mientras Miguel Ángel
Delgado depositaba las orejas de su astado en el
albero y en pleno centro de la plaza.
Además, mientras daba la vuelta al ruedo Miguel
Raya, una joven ecijana, Mirian León, cantó al
malogrado banderillero ecijano una copla en la
que le rindió homenaje adaptando la letra para
testimoniar el dolor de la pérdida de El
Pere; mientras los mulilleros hermanos
Alonso, desplazados exproceso desde la Línea de
la Concepción, también brindaban su faena, pues
eso fueron, al homenajeado.
En definitiva, una tarde que pasará al recuerdo
de todos los ecijanos y a la historia del toreo,
pues todos cuantos podían rendir homenaje a
El Pere estuvieron en el coso de
Pinichi, desde el público, que contribuyó con
la compra de las entradas y su presencia al
beneficio de los familiares del malogrado torero
ecijano, a los espadas e integrantes de cada una
de las cuadrillas, que ofrecieron su arte y
entrega, sin olvidar al empresario, trabajadores
del coso de Pinichi y un largo etcétera.
Manuel Díaz El Cordobés: Antonio
siempre estará en cada pase que de
Nadie como Manuel Díaz El Cordobés
para dar testimonio esta tarde del 6 de junio de
2004 de lo que representaba y era Antonio Pérez
Pérez, El Pere. El diestro cordobés,
a cuyas órdenes estuvo catorce temporadas el
malogrado banderillero ecijano, hacía patente su
dolor y emocionado recuerdo por tan dramática pérdida
en accidente de tráfico la fatídica mañana del
4 de mayo. Confesaba al acabar el festejo que había
sentido mucha emoción y a renglón
seguido exclamaba que tengo que mandar mi
agradecimiento al pueblo de Écija y a todo el
mundo taurino, que se han volcado con Antonio.
Manuel Díaz El Cordobés,
manifestaba que en la vida me pensé que
iba a formar parte en un festival como éste,
pero la vida es así de injusta a veces,
para a continuación confesar que le resultaba
inexplicable, pero que ha habido momentos
que estaba pero no estaba, pues me podía el
sentimiento para rematar que Antonio
está en todo momento conmigo, en cada pase y en
cada momento, tanto conmigo como con la gente que
lo queremos y decir a todos que era un amigo
importantísimo y un gran hombre, quizás uno de
los pocos amigos que yo he tenido, y que así lo
siento que es, porque yo se lo que a él le gusta
verme y como le gusta verme y así es como quiero
estar, hoy, mañana y siempre. |
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