Fecha: 14/07/2004 Fuente: ANDALUCIA 24 HORAS

El estudio "Rollo de Écija" tratará el ajusticionamiento y la pena de muerte en Écija.

Gerardo García y Marina Martín han presentado El Rollo de Écija en el Palacio de los Marqueses de Benamejí de Écija. Un estudio global y pormenorizado que reúne toda la información sobre la columna construida en 1464 como símbolo parlante, junto con las picotas, de la soberanía y la jurisdicción local, convertidos en escenarios para el castigo ejemplarizante durante los siglos XV y XVI.

A la presentación han asistido el alcalde de Écija, Juan Antonio Wic Moral, la responsable de Archivo y Publicaciones de la Diputación, Carmen Barriga y el presidente de la Asociación Martín de Roa, Antonio José Parejo Carranza, en representación de las instituciones que han hecho posible la edición. Las Actas Capitulares y las Cuentas de Propios en la sección de justicia del Archivo Municipal de Écija han sido las fuentes, hasta ahora prácticamente inéditas, que se han utilizado como referente de investigación para este estudio.

Los rollos y picotas son monumentos de tardío reconocimiento que poseen notables valores históricos, etnográficos y patrimoniales. Desde la Edad Media, la existencia del rollo y la picota en una población indicaba que el lugar tenía jurisdicción civil y criminal y, por tanto, se trataba de municipios autónomos que solo debían obediencia al Rey. Aunque su origen se ha vinculado con los territorios europeos algunas teorías hablan de su posible origen tardorromano. Los avatares del traslado de la columna desde la Plaza de Santa Cruz a la Plaza Mayor, la construcción de la nueva picota, su traslado a las orillas del Genil, y su exorno y enriquecimiento, con motivo de la visita a Écija de Felipe II en 1570, constituyen los aspectos estudiados en el primero de los capítulos que es completado con la crónica de los hechos y cambios sociales y políticos que condujeron a la destrucción, abandono y reciente recuperación del monumento, así como, referencias literarias y testimonios documentales de autores como Martín de Roa, Francisco Delicado, Luis de Góngora, Luis Vélez de Guevara y Pedro Calderón de la Barca.

Un capítulo importante ocupa el estudio sobre la aplicación de la pena de muerte en Écija, en el que se establece un apartado para cada uno de los métodos de ajusticionamiento utilizados (hacha, horca, hoguera, saeta, arcabuz, fusil y garrote) con un cuadro cronológico y descriptivo de todos los ajusticionamientos documentados en Écija entre 1592 y 1850. También se dedica especial atención a la figura del verdugo, personaje siniestro y controvertido empleado municipal, protagonista fundamental de los espectáculos atroces y lúgubres que tenían lugar en le Rollo. De la misma forma que ocurría en otras ciudades españolas, en Écija también existía una hermandad de la Santa Misericordia cuya misión principal era dar cristiana sepultura a los restos y despojos de aquellos ajusticiados que se colgaban en el Rollo, el Rolluelo, algunos puntos de la muralla y en las horcas y postes que se colocaban en diferentes sitios de la ciudad y en los cruces de los caminos, motivo por el cual en el estudio se refleja un acercamiento a esta congregación. El estudio concluye con la trascripción de cuatro documentos ilustrativos sobre los temas desarrollados en el mismo y una relación bibliográfica, crítica y fuentes documentales utilizadas.