El Área de la Mujer, rechaza la opinión de la
Iglesia.
El Área de la Mujer confiesa su más profunda
indignación por las manifestaciones de la
Iglesia Española atribuyendo el maltrato de género
a temas como la "revolución sexual".
La conferencia Episcopal debería preocuparse por
que los medios de masas no utilizaran la imagen
de la mujer como reclamo sexual y comercial
dentro de las campañas publicitarias a las que
estamos acostumbrados.
Las opiniones vertidas por la iglesia suponen una
burla a la inteligencia y delatan el
desconocimiento de la realidad social de los españoles/as
de que hacen gala las jerarquías eclesiásticas.
En 2003 se registraron en Écija 36 casos de
malos tratos contra las mujeres, todos ellos
precisamente en el seno de lo que la Conferencia
Episcopal considera, como "matrimonios
tradicionales".
Se hace necesaria una rectificación no ya de
declaraciones de la jerarquía de la iglesia española,
sino de las posturas que dejan entrever esas
declaraciones. Los maltratadores tienen la
responsabilidad porque matan y torturan, psíquica
y físicamente. Y la Conferencia Episcopal no
puede, ni de be, mirar para otro lado o, peor aún,
culpar directamente del problema a la "Liberación
Sexual".
Por último, hay que recordar a los obispos que,
en un estado de derecho y aconfesional, no pueden
convertirse de nuevo en referente de la política
de un gobierno. Más aún, como ya han exigido
numerosas voces en nuestro país, la iglesia
tiene que pedir perdón por la represión
familiar y hacer propósito de enmienda ante una
realidad evidente: la Iglesia es la institución
más veces condenada en los tribunales por abusos
sexuales a menores por parte de sus miembros. |
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