| Fecha: 31/08/2004 |
Fuente: EL
PERIODICO DE ÉCIJA |
Susto por el desprendimiento de
una gran rama.
Una enorme rama del pino más grande del Parque
San Pablo se desprendió el jueves cayendo sobre
un vehículo que circulaba en ese momento bajo
ella.
A algunas personas el destino les hace un guiño
y les da nuevas oportunidades. El pasado jueves día
26, a eso de las cuatro y cuarto de la tarde, una
familia volvió a nacer. María del Carmen Fernández
Muñoz conducía su Ford Focus por la Avenida del
Doctor Fleming, en compañía de su madre y de
una nieta de ésta. De pronto, oyeron un fuerte
ruido y atónitas quedaban paralizadas al caerles
sobre el coche un montón de ramaje. Acababa de
troncharse y caer una gran rama del pino más
grande que hay en el Parque de San Pablo. Pero no
una rama cualquiera, sino de un tamaño superior
a muchos otros árboles completos que en dicho
parque existe.
Por fortuna, porque el destino quiso darles otra
vida, el grueso de la rama cayó hacia la parte
interior del parque, mientras sobre ellas sólo
lo hizo el extremo, compuesto por ramas y ramaje
de mucho volumen pero poco peso, evitando con
ello que sufrieran lesiones y que sólo el coche
tenga que lamentarse de arañazos y algún pequeño
bollo sin más importancia.
Fácil es imaginarse la sorpresa y el susto de
estas mujeres. Acababan prácticamente de
montarse en su coche con el objetivo de regresar
a Madrid, donde residen habitualmente, después
de pasar en Écija diez días visitando a unos
familiares, pues provienen de este municipio. Por
delante del coche que conducía María del Carmen
Fernández lo hacía el de su hermana y cuñado,
Marcelina Fernández y Francisco Varo, a la sazón
padres de María del Valle, que había preferido
hacer el viaje junto a su abuela y tía.
Al momento de producirse este hecho, acudió la
Policía Municipal y enseguida los bomberos. Los
primeros para atender a las víctimas, y hacer el
correspondiente atestado, y los segundos para
proceder a trocear la enorme rama caída ayudándose
de motosierras. Por fortuna, el incidente sólo
quedó en un susto monumental. En un mal regalo
de despedida de Écija hacia estas personas que
volvieron a nacer. |
|