| Fecha: 25/04/2004 |
Fuente:
PERIODICO DE ÉCIJA |
Celebradas las Jornadas por la III República.
Julio Anguita fue la figura destacada de
las Jornadas por la III República, celebradas
los días 21, 22 y 23, organizadas por la
asamblea local de IU.
La asamblea local de Izquierda Unida ha celebrado
los días 21, 22 y 23 las Jornadas por la III República,
con un programa de conferencias que inauguró el
pasado miércoles Julio Anguita, ex coordinador
general de IU; mientras al día siguiente se
celebró un homenaje a Juana Doña, recientemente
fallecida y considerada la segunda dama del
comunismo español tras Dolores Ibarruri, con una
conferencia a cargo de Jorge Montes, historiador
y vicerrector de la UNED de Madrid; completándose
el ciclo el viernes con la presentación en Écija
del Foro por la Memoria de Córdoba, que contó
con la presencia de su portavoz, Isabel Amíl.
Jornadas que sin duda tuvieron su momento estelar
con la presencia de Julio Anguita, que logró que
el salón de actos del Palacio de Benamejí se
quedara pequeño. Con el título República:
la renovación pendiente, Anguita ofreció
una prolija y didáctica conferencia en calidad
de miembro de la Unidad Cívica por la República,
recientemente constituida, sometiéndose a un
posterior coloquio.
En su intervención dejó claras dos líneas
argumentales fundamentales. En primer lugar, señaló
que la cuestión de la jefatura del Estado es lo
último a abordar. Así, manifestó que si
lo que yo ahora mismo estoy defendiendo fuera
simplemente que el rey Don Juan Carlos no reinase
y se colocara a un presidente de la República
elegido por el pueblo, me iba a tomar un café,
porque no merece la pena. Cuando hablo de la
tercera República intento hablar de cosas mucho
más importantes que la jefatura, pues eso es
como la guinda que corona el pastel, lo último
que se coloca, pero antes hay otras muchas más
cosas.
Así, en primer lugar, Julio Anguita aclaró que
el camino debe iniciarse por regenerar la
democracia, de forma que haya en el país una
democracia avanzada, que complete todo lo que la
palabra expresa, para lo cual hizo la
propuesta de tender hacia una tercera República
como fórmula para hacerla posible. Sin embargo,
Anguita precisó que se trata de un proceso
largo, de discusión y concienciación ciudadana,
partiendo de reconocer que todavía no
existe una conciencia republicana y por lo tanto
lo primero es crear republicanos.
Anguita hizo un recorrido sobre la actual
Constitución de 1978, manifestando que había
sido inclumplida y que por ello, políticamente,
había roto con ella, señalando incluso que ya
no la asumía pues no es nuestra Constitución
y en realidad es como si ya no existiese.
El ex coordinador general de IU manifestó que la
Constitución de 1978 fue hija de su
tiempo, de unas circunstancias muy concretas y lo
importante no es sólo lo que pone, es decir, el
texto en sí mismo, sino la fuerza que hay detrás
para que lo que se pone se cumpla. En este
sentido, aseveró que cuando se redactó las
fuerzas estaban más o menos equilibradas,
pero que conforme ha ido pasando el tiempo
y la izquierda confío en que lo escrito era
suficiente para ir tirando, han acabado
imponiendose otras fuerzas que, sin cambiar el
texto, sin embargo le han quitado totalmente el
sentido. Afirmación que justificó
relatando algunos de los incumplimientos de las
normas en ella contenidas, sobre todo en sus
contenidos más sociales.
A continuación, Julio Anguita contrapuso la
constitución de 1931 con la de 1978 para
ilustrar el retroceso social que supone esta última
con respecto a aquella, que recogía el carácter
vinculante de los refrendos frente al consultivo
de la actual, renunciaba a la guerra como
instrumento de política internacional y
consagraba la laicidad del estado. Recordó, además,
que la figura del rey es jurídicamente
inviolable según la constitución de 1978, algo
que no ocurre en la norma republicana, y cómo
esta última disponía la supremacía del poder cívico
sobre el militar mientras que en la actual
constitución el ejército es el garante de la
unidad de España, "una aberración de
inspiración franquista", para Anguita.
El ex coordinador general de IU concluyó su
conferencia defendiendo el modelo republicano
como "el mejor instrumento para regenerar la
democracia" entendiendo esta como "la
participación de todos en todo", si bien
precisó que lo que queremos es un República
del siglo XXI, no mirar atrás, en la que
se recojan los Derechos Humanos, los
medioambientales, el estado de bienestar o la
intervención de los poderes públicos en la
economía, asegurando que el camino no es otro
que crear ciudadanos con conciencia. es
decir, gente que piense por sí misma, de
ahí que señalara que el camino es largo y
sin prisas.
La clausura de estas Jornadas por la III República
se celebró la tarde-noche del viernes en la Casa
de la Juventud. Isabel Amíl, portavoz del Foro
por la Memoria de Córdoba, presentó un video
sobre el procedimiento para la exhumación de cadáveres
de fosas comunes fruto de la represión durante
la Guerra Civil, y presentó los objetivos de
esta asociación, que quiere reivindicar la
memoria de los desaparecidos, fusilados o
represaliados durante la contienda y en la etapa
de la dictadura.
Homenaje público a Juana Doña
Muy emotiva fue la segunda jornada de este ciclo.
Jorge Montes Salguero, amigo personal de Juana Doña,
ofreció un pequeño recorrido por la vida de
esta mujer que ha sido considerada la segunda
dama del comunismo. Tras la proyección de un vídeo
resumen de un homenaje que se le rindió a Juana
Doña el pasado 14 de febrero en Madrid, Jorge
Montes señaló los principales rasgos de
personalidad y vivencias de esta luchadora que
nacida en 1918 falleció el pasado mes de octubre.
Así, como ingresó a los quince años en las
Juventudes Comunistas y al acabar la contienda
fue condenada a la pena de muerte, indultada
merced a una visita de Evita Perón a nuestro país,
si bien Juana Doña pasó en la cárcel desde
1945 a 1960. Posteriormente, conoce el mundo
feminista y lo incorpora a su ideología y práctica,
fundando el Movimiento por la Igualdad y la
Libertad de las Mujeres (MELIM), convirtiéndose
en una líder tanto del feminismo como del
comunismo español. Una vida plagada de
sufrimientos que vivió con entereza y sobriedad,
entregada a la causa de los menos favorecidos,
dejando para la posterioridad varios libros de
imprescindible lectura en la actualidad. |
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