| Fecha: 09/04/2004 |
Fuente:
PERIODICO DE ÉCIJA |
El Teatro Municipal acoge hasta final de mes la
exposición Animales de Piedra. La huella
del pasado
El vestíbulo del Teatro Municipal acoge
desde el 31 de marzo al 30 de abril una muestra
titulada Animales de piedra. La huella del
pasado. Una exposición de fósiles
patrocinada por la Obra Social de Caja Madrid en
colaboración con el Ayuntamiento de Écija, de
eminente carácter divulgativo y didáctico, que
se puede visitar de lunes a viernes de 10 a 13
horas y de 17 a 19 horas, mientras los sábados y
domingos el horario de apertura es de 10 a 13
horas, con entrada gratuita.
Una exposición que supone en la práctica un
pequeño resumen de la historia de casi 1.000
millones de años de evolución conservada en
piedra. Y eso gracias a una muestra con una
amplia información general planteada a los
visitantes a través de murales verticales. En
concreto, cinco paneles ordenados. El primero
sirve de presentación y refleja la historia de
la Tierra desde su origen, hace más de 4.500
millones de años, las eras, periodos y épocas,
así como los grandes avances, las extinciones y
los cambios que han sufrido los continentes. En
un segundo panel se aborda los fósiles y la
evolución, que nada como estos restos en piedra
contribuyen a trazar, destacando la carrera por
la supervivencia de los distintos grupos zoológicos.
Un tercer panel explica a los visitantes cómo se
forman los fósiles. Apoyado en una maqueta y un
mural, se entra en el poco frecuente proceso que
convierte los restos de un ser vivo en un fósil
y en diversos tipos de fósiles que podemos
encontrar y su formación. A continuación, al
visitante se le ofrece información de dónde
encontrar fósiles, pues no todas las rocas
pueden contenerlos; y por último una amplia
explicación de para qué sirven, que en general
nos permiten conocer la cronología, el clima,
los movimientos de la corteza terrestre y, sobre
todo, la evolución que ha devenido de unos seres
en otros.
El segundo bloque de contenidos de la exposición
lleva por título La historia en piedra.
Se desarrolla en cuatro grandes bloques y un
total de dieciséis vitrinas con fósiles y réplicas
de los dieciséis periodos y épocas que se
tratan, apoyados por murales de información de
las tres grandes eras (paleozoico, mesozoico y
Cenozoico) y del último periodo, el cuaternario,
tratado aparte por ser el más reciente. Así, en
los murales de apoyo se aporta información sobre
geografía, clima, paisaje y fauna, así como un
noticiario sobre lo más interesante de cada
periodo de tiempo; mientras que en las vitrinas
se recogen fósiles significativos de cada
periodo, con comentarios sobre su aspecto, su
biología y una imagen que aproxima a su aspecto
originario.
Otro bloque informativo es el titulado Historia
de la Tierra y de la Vida, que viene
desarrollado en un mural de gran tamaño. En él
se trata la cronología (con los nombres de las
eras, periodos o épocas), la historia del origen
del planeta y su evolución hasta las primeras
formas de vida; los hitos más importantes, como
la aparición de nuevos grupos zoológicos o botánicos;
las extinciones más importantes que se han ido
sucediendo y que han supuesto cambios radicales
en la evolución; la distribución de tierras y
mares y los principales cambios experimentados;
y, por último, la evolución que, a grandes
rasgos, pasa por invertebrados, peces, anfibios,
reptiles, aves y mamíferos.
Un apartado específico lo compone la explicación
de cómo se forman los fósiles, que recordemos
la palabra procede del latín fossile,
que significa sacado de la tierra. Un proceso
ligado íntimamente al ciclo de las rocas, ya que
el animal o especie vegetal muerto se ha de
depositar en el momento de sedimentación de
mares, ríos, lagos o valles, siendo enterrados
por materiales que con posterioridad, producto
del paso del tiempo, se solidifican encerrando
los restos de los animales y plantas y permitiéndonos
hoy saber de su existencia y características. Fósiles
que van desde restos de animales y plantas
conservados en ámbar (que es una resina
petrificada), momificados en alquitrán o
conservados en hielo, pero, sobre todo,visibles a
través de las huellas o impresiones que han
dejado en distintos tipos de rocas.
Otra zona de la exposición, cuyo responsable es
Jorge Martínez Huelves, aborda para qué sirven
los fósiles, que en esencia son inestimables
testimonios de formas de vida del pasado y la
demostración de que se asiste a un larguísimo
proceso evolutivo, del que no vivimos apenas un
minúsculo fragmento que seguirá caminando hacia
formas de vida más adaptadas a las
circunstancias. Otro apartado aborda la selección
natural que se da en todas las especies y que
hace que las adaptaciones más eficaces se perpetúen
de generación en generación, mejorando y
depurando las especies, mientras por el contrario
las especies que adoptan cambios poco prácticos
acaban por fracasar y extinguirse, lo cual
resulta evidente gracias al estudio de los fósiles.
Atención especial tiene en esta exposición el
análisis y estudio de las cuatro grandes eras de
la evolución de la Tierra, comenzando por la más
antigua: el Paleozoico, que supuso la gran
explosión de vida y los primeros grandes
avances, como que tras los primeros animales de
cuerpo blando aparece la piel endurecida y el
cuerpo segmentado, apareciendo los primeros peces
que evolucionan hacia los anfibios y éstos a los
reptiles. En esta era, que comprende 345 millones
de años, se inicia con el tiempo de los
invertebrados (periodos cámbrico y Ordovicico),
pasando la silúrico y luego al devónico,
conocido como el tiempo de los peces, sucediéndose
a continuación el Carbonífero (tiempo de los
anfibios) y el pérmico( en que surgen los
primeros reptiles).
La siguiente era es el Mesozoico, que comprende
160 millones de años, un tiempo marcado por los
dinosaurios, que surgen en sus inicios (triásico),
evolucionan en el Jurásico y acaban por
extinguirse al final del Cretácico, según se
supone por la caída de un gran meteorito que
provocó un gran cambio climático. La siguiente
era, el Cenozoico, conocida como tiempo de
la vida nueva, supone la gran explosión de
los mamíferos, entre los que nos encontramos los
hombres. Demostrando una gran adaptación,
soportan un fortísimo enfriamiento del clima, y
del grupo de los primates evolucionan grupos que
ya, al final del Terciario, se pueden considerar
como hombres.
Por último, al exposición se centra con detalle
en la más reciente era, el Cuaternario, que se
retrotrae en el tiempo sólo dos millones de años
y que en verdad no puede considerarse una nueva
era. Un tiempo que se ha bautizado como la época
del hombre, pues se produce la gran evolución
desde el Homo Sapiens a nuestro estado actual de
evolución.
Una muestra por la que pasarán la práctica
totalidad de centros escolares del municipio en
cuanto se reanuden las clases tras el periodo
vacacional de Semana Santa, además con
materiales de apoyo tanto para alumnos como
profesorado para que puedan sacarle el máximo
rendimiento y que permanecerá abierta hasta
final de mes.
Una muestra con claro objetivo de divulgación
escolar
La exposición Animales de Piedra. La
huella del pasado, aunque abierta a todo el
público, tiene un marcado objetivo didáctico.
Es más, sus creadores la han concebido desde la
idea de que pueda servir como actividad
complementaria en la educación de los escolares,
tratando de mostrar de forma ordenada cómo ha
ido transcurriendo el proceso evolutivo desde las
primeras formas de vida hasta la fauna y flora
actual, así como los cambios a veces graduales y
en otras ocasiones catastróficos que han ido
afectando a la vida del planeta, siempre
partiendo del hecho de que el fósil es un
testigo de dicha evolución y la mejor
herramienta para constatar los cambios. Por ello,
desde el Ayuntamiento de Écija se ha facilitado
información y acceso a todos los colegios del
municipio, distribuyendo entre los profesores una
guía de visita y diversas ideas para hacer
efectiva la experiencia, tanto con materiales y
trabajos a realizar antes de la visita a la
muestra como con posterioridad.
Es así que los objetivos de la exposición
comienza por generar en el espectador actitudes
de interés, valoración, respeto y protección
activa de los fósiles, en tanto testigos
inestimables de la presencia de formas de vida
anteriores. También el propiciar la toma de
conciencia de las aportaciones, tan fundamentales
como diversas, que los fósiles proporcionan para
conocer mejor los distintos aspectos del pasado y
así comprender mejor el presente y aproximar el
futuro de la Tierra y de la Vida.
Incluso al muestra se platea como objetivo que el
visitante pueda conocer y comprender la cronología
en que se organiza la historia de la vida (eras,
periodos, épocas) y manejar dimensiones de
tiempo tan inalcanzables como las que se usan en
este campo. pero también conocer los procesos de
formación de los fósiles y sus distintos tipos,
propiciando hábitos de investigación sobre los
fósiles y las técnicas de su búsqueda. Pero,
sobre todo, aproximar al visitante al fenómeno
del proceso evolutivo que sigue la vida del
planeta y conocer los caminos y alternativas que
han seguido los distintos grupos zoológicos en
los que las extinciones y los cambios climáticos
y geográficos han jugado un papel fundamental.
En definitiva, una oportunidad de acercarse a un
mundo interesante y muchas veces desconocido, que
sin embargo tiene una gran importancia para la
ciencia. |
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