03/09/2003
20 MINUTOS SEVILLA
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Una autopista
de peaje unirá Córdoba con Cádiz sin
pasar por Sevilla.
La Junta proyecta tres autovías de pago
para aliviar varias zonas con mucha
densidad de tráfico rodado.
a Junta ha encargado el estudio técnico
de tres proyectos que revolucionarán su
política en materia de carreteras. La
Administración autonómica, escasa de
recursos económicos para atender todas
sus necesidades, estudia recurrir por
primera vez a la construcción de
autopistas de peaje. El objetivo es
descongestionar tres zonas geográficas
cuyas infraestructuras están ya al límite.
La primera de las autovías de pago está
previsto que conecte Córdoba con Cádiz
sin pasar por el nudo de comunicaciones
de Sevilla, cuya ronda de circunvalación,
la SE-30, está al borde del colapso. La
solución técnica es convertir en
autopista de peaje la carretera A-346:
120 kilómetros que unen las localidades
sevillanas de Écija, en
la autovía N-IV Sevilla-Madrid, y Las
Cabezas de San Juan, en la A-IV Sevilla-Cádiz,
por Utrera.
El trayecto entre Córdoba y Cádiz
quedaría reducido a unos 230 kilómetros
(alrededor de 35 menos que ahora). El
estudio de esta vía está encargado a la
firma de ingeniería Ayesa y tiene un
presupuesto de 771.800 euros.
En Huelva y Granada | El segundo proyecto
de la Junta es la conexión de Huelva con
la autovía de la Plata mediante la
construcción de otra autopista de peaje
sobre las actuales carreteras N-435 y A-461,
entre San Juan del Puerto y Santa Olalla
del Cala por Valverde del Camino. Está
encargado a Typsa y presupuestado en 929.457,89
euros. El trayecto es de unos 135 kilómetros,
al sur de la sierra de Aracena.
Por último, Obras Públicas quiere unir
Jaén y Almería sin pasar por Granada.
Lo hará con una nueva autopista, de unos
30 kilómetros, entre las localidades
granadinas de Iznalloz, en la N-323, y
Diezma, en la A-92. El estudio lo realiza
Apia XXI y tiene un presupuesto de 250.442,28
euros.
Secretismo
El peaje es poco popular. La consejera de
Obras Públicas, Concepción Gutiérrez,
lo sabe, y por ello los estudios de
viabilidad han sido encargados con el máximo
secreto. Dentro de su partido, el PSOE, y
en alguno de sus propios compañeros de
Consejo de Gobierno ya ha encontrado
oposición a la idea. |