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Ecijanos
Ilustres en la Historia |
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Músicos
* Fernando Valero y Toledano, tenor.
* Fray Juan Bermudo, teórico de
la música del renacimiento español.
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Fernando
Valero.
Fernando
Valero y Toledano (Écija, Sevilla, España, 6 de diciembre de 1856 - San
Petersburgo, Imperio ruso, Enero de 1914) fue un tenor español.
Biografía
Siendo
muy niño, su familia se trasladó a Granada, donde el celebérrimo tenor
Enrico Tamberlick alabó la voz del niño y recomendó a sus padres que se
dedicara al canto, comenzando a recibir clases con el maestro Manuel
Moya. Posteriormente, ya en Madrid, asistió a las clases del maestro
Mariano Martín Salazar.
En 1878 cantó por primera vez en el
Teatro Real de Madrid, donde el 4 de febrero interpretó el pequeño
papel de Narco, del Poliuto de Donizetti, al parecer sin siquiera haber
ensayado previamente. Un mes más tarde, el 30 de marzo, hizo su debut
oficial con un papel secundario en la ópera Fra Diavolo de
Daniel-François Auber, siendo sus compañeros de reparto el tenor Emilio
Naudin, la soprano Virginia Ferni y el bajo Fiorini. Antes de finalizar
la década, alcanzó algunos éxitos notables, siempre en el Teatro Real,
cantando Mignon de Ambroise Thomas y el Fausto de Gounod.
En 1880 pasó a Italia donde debutó en el Teatro Brunetti de Bolonia en
I Promessi sposi, de Amilcare Ponchielli.
En
1881 debutó en el Teatro Carcano de Milán con La favorita, de
Donizetti, donde alcanzó tal éxito que se le bautizó como “El pequeño
Gayarre".
En 1883, siendo ya un tenor reconocido, debutó en el Teatro alla Scala
de Milán con el Fausto de Gounod.
En
1884 cantó la Carmen de Bizet en San Petersburgo donde alcanzó su
consagración definitiva. Desde ese año, el personaje de Don José lo
cantó a lo largo y ancho de Europa como en el Teatro San Carlos de
Lisboa, el Teatro Costanzi de Roma, el Teatro Real de Madrid, el Teatro
Carlo Felice de Génova y de nuevo en la Scala de Milán en la temporada
1885 / 1886.
En 1885 cantó el Werther de Massenet en el Teatro alla Scala
En 1886 volvió a la Scala con la Carmen de Bizet.
En
1889, 12 de febrero, fue titular del estreno absoluto en el Teatro Real
de Madrid de Los amantes de Teruel, de Tomás Bretón, que cantó
traducida al italiano, como entonces era costumbre, junto a la soprano
Bibiana Pérez, Delfino Menotti y Guerrina Fabbri.
En 1891
pasó a América donde cantó Cavalleria Rusticana de Mascagni en el
Metropolitan Opera House al lado de la soprano Emma Eames.
Posteriormente actuó en Filadelfia, Boston y Chicago.
En 1893, cantó Lohengrin de Richard Wagner en el Real de Madrid.
En
1894 cantó en el Teatro de San Carlo de Nápoles diversas obras como: La
Gioconda de Ponchielli y la Manon Lescaut de Puccini, por aquel
entonces recién estrenada.
En 1897 una enfermedad lo mantuvo alejado de las tablas hasta entrado
el nuevo siglo.
En
1902 reapareció en el Covent Garden de Londres, pero la sonoridad de su
voz ya no era aquella nítida y bien timbrada de antaño.
Discografía
En
1903 grabó en Londres los únicos registros que realizó, pero su voz ya
había alcanzado un deterioro irreversible. Grabó fragmentos de
Cavalleria Rusticana de Mascagni, y varios “Brindis” y “Sicilianas”
(reeditadas por La Voz de su Amo). Así mismo se conservan dos
canciones: “El amor es la vida” y “ Dormi pure” (WCG 3926-R y WCG
3922-R, respectivamente) ambas editadas en CD por Symposium.
Fray
Juan Bermudo.
(1510 - 1565), natural de Écija. Es uno de los teóricos más conocidos
del Renacimiento Español.
Por
uno de sus libros sabemos que fue discípulo de la Universidad de Alcalá
de Henares. Lo unió una gran amistad con el genial Cristóbal de Morales.
Fue
Bermudo uno de los más distinguidos teóricos de la música para órgano y
para vihuela durante el siglo XVI. Afirma, audazmente, en algún libro
suyo, que la mayoría de los organistas y vihuelistas de su tiempo no
sabían tocar en el monocordio o en la vihuela las obras de los maestros
polifonistas.
En 1540, publica Bermudo su Declaración de
instrumentos musicales, obra en la cual pueden apreciarse los progresos
de la técnica instrumental coetánea.
Un año más tarde
publica su libro titulado "Arte Tripharia". El término "tripharia" se
refiere a la división de los instrumentos de música, los cuales Bermudo
clasifica en tres grupos: el "natural" (voz humana); el "artificial"
(instrumentos de "toque", o de cuerdas); y el "intermedio"
(instrumentos de "ayre", incluso el órgano).
El legado
literario-teórico de este notable maestro es en verdad importante,
especialmente en lo que concierne a la ejecución de los ornamentos de
la línea melódica.
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